No lo igualó Alvarado, lo empató San Martín y fue punto con sabor a derrota para el equipo de Concepción porque tuvo todo para ganarlo y no lo supo resolver. El empate 1-1 con el Torito marplatense fue castigo exagerado para un San Martín que a lo largo de todo el juego fue más, pero que no terminó de liquidarlo cuando debía. Francisco Grahl abrió el partido y Marcos Albertengo amargó a todo el Pueblo Viejo en el minuto final para darle a Alvarado un premio exagerado.
En el inicio, le costó imponer su propuesta a San Martín. La presión de Alvarado le quitó margen de maniobra para tener la pelota pero bastó que se reacomodaran Grahl y Blanco para que el Verdinegro empezara a manejar tiempo y situaciones. Así, dándole mucha circulación y cuidando la pelota siempre, San Martín intentó. A los 8′ llegó por primera vez con un cabezazo en el segundo palo de Masuero que la metió en el área chica para que Blanco y Donato fueran por el gol. Alvarado apostó todo al error y casi se saca la lotería cuando Masuero dudó y puso en apuros a Monllor. A los 23′ Vadalá armó la mejor del Torito cuando amagó, metió el zurdazo y la pelota salió pegada al palo izquierdo del arquero de San Martín. Fue la única que armó Alvarado, la más peligrosa. Pero San Martín siguió en la suya: tocando, buscando, jugando. Y a los 26′, llegaría la apertura del marcador cuando Pancho Grahl recibió vacío y decidió darle con el guante de su zurda para clavarle la pelota en el ángulo superior derecho a Lungarzo que se estiró todo lo que pudo pero no llegó. Ahora sí, San Martín era dueño de todo y a los 29′ Seba González casi duplica con un remate que se fue apenas desviado. Bajó el ritmo de partido y recién en el tramo final, el Verdinegro estuvo a punto de festejar el segundo cuando el arquero Lungarzo le sacó un tiro libre infernal a Grahl.

En el complemento, Alvarado arriesgó algo más. Se adelantó y le dejó espacios a San Martín que tuvo un par de chances para terminarlo como aquel doble remate de González primero y de Grahl después, que salvaron casi en la línea. Si algo podría pasar, sería por decisión de San Martín que en el tramo final no alcanzó a resolverlo. Llegaron los cambios, Alvarado arriesgó lo que tenía y se sacó la lotería en el último minuto. Pero antes del empate marplatense, Manuel Llano tuvo el segundo para el Verdinegro pero no acertó en la definición. Después, el minuto fatal y un empate doloroso

