El piloto alemán Michael Schumacher (Mercedes) pidió ayer disculpas al brasileño Rubens Barrichello (Williams) por la maniobra del domingo en el Gran Premio de Hungría, aunque aseguró que no pretendió ponerle en peligro.
"Después de la carrera estaba aún acalorado por lo ocurrido, pero después de ver de nuevo la escena contra Rubens me doy cuenta de que los jueces tenían razón en su evaluación: la maniobra fue demasiado dura", admitió Schumacher, desde su página web.
Al piloto alemán se le dictó la pérdida de diez puestos en la formación de salida del próximo Gran Premio, el de Bélgica el 29 de agosto.
