Buenos Aires, 7 de noviembre.- Montrose y Arbroath jugaban el clásico de Angus, Escocia, perteneciente a la segunda división del país europeo. Hubiese sido cualquier partido normal pero ocurrió un hecho curioso: el arquero Lucas Birnstingl rescindió su contrato con el Montrose y se fue del país por tener un muy mal partido.

El Montrose cayó 5 a 1 y el arquero canadiense tuvo un mal partido. No sólo por la dura derrota, sino porque sufrió un gol del portero rival y encima se fue expulsado a pocos minutos del final del encuentro.

Birnstingl sufrió tanto por ese encuentro que le pidió disculpas a George Shields, el manager del club, y tomó la decisión de tomarse el primer vuelo a Canadá para volver a su casa. Increíble decisión para un partido común y sin suma importancia.