En la previa iba ser duro. Complicado. Una especie de revancha para la nacional de la final del mundial de hace dos años, más allá que España fue a Suiza con juveniles y Argentina mechando nombres en su puesta a punto para el torneo ecuménico de septiembre en San Juan. La semifinal de la Copa de la Naciones puso a la Roja y la Albiceleste cara a cara. Dos potencias frente a frente y el partido fue tal. Con generación de juego y opciones claras para anotar, que encontraron a los arqueros (Kenan y Grau) con un desempeño ideal. Por eso lo cerrado del resultado y la definición en el alargue, que con el gol para los europeos en un final del partido en el que tuvieron mucha injerencia los árbitros en favor de los españoles, triunfaron así 2-1. Y una derrota para el equipo de Martinazzo, le primera del torneo, para quedarse sin final y tener que disputar hoy, a las 15 (hora de argentina), el tercer puesto ante Angola (fue superado por Portugal).
