A 20 minutos del comienzo del encuentro decisivo entre River Plate y Tigres por la final de la Copa Libertadores de América se produjeron incidentes en las adyacencias del estadio Monumental.
En Avenida Figueroa Alcorta y Udaondo, miles de simpatzantes intentaron ingresar sin sus correspondientes entradas y fueron repelidos por efectivos de la Policía Federal.
Mientras los organizadores cerraban los accesos al estadio, muchos simpatizantes, algunos con sus entradas, pujaban por entrar y chocaron con efectivos de la infantería que evitaron que los aficionados lograran su cometido pese a ser atacados con elementos contundentes, como botellas y piedras.
