Si hay un común denominador en las presentaciones de San Martín jugando en el Hilario Sánchez en la presente temporada en Primera División, es que tiene la convicción para sacarlo adelante cada vez que empezó perdiendo el partido, más allá que nunca le alcanzó para ganarlo pero si para empatarlo. Ocurrió anoche, y anteriormente contra Gimnasia y Esgrima de La Plata y Boca.

Mientras que en las restantes lo ganó desde el principio como ante Tigre y Olimpo, o igualó sin marcar frente a Argentinos Juniors.

Es decir que San Martín, jugando de local, nunca cayó cuando el rival fue el que abrió el marcador. Y anoche, más allá que estuvo a 13 minutos de romper esa racha, logró mantenerlo con el cabezazo de Pablo Vitti para el 1-1 final.

Similar a los que sucedió en el debut de local, por la 2da fecha, cuando logró empatarle a Gimnasia con el tanto de penal de Renzo Vera. O por la jornada 6 ante Boca con el gran gol de Marcos Figueroa en un partido que el equipo mereció mucho más que la paridad.

Esto deja en evidencia que el equipo no se pincha cuando lo primerean y que tiene resto y actitud para revertir los partidos.