La mejor imagen fue la del segundo tiempo. En ese lapso, Sportivo mostró los argumentos que lo invitan a ilusionarse porque no solamente logró remontar la desventaja inicial por el gol de Jofré, sino que además pasó a ganar en los primeros 15’ del complemento con los goles de Giordano y de Sottile. Pero lo mejor fue lo que propuso a partir de manejar la pelota. Creo varias situaciones de gol, no las pudo definir y su talón de Aquiles estuvo en la pelota detenida porque así se lo empató Argentino de Mendoza, con un centro en el que no hubo marca para el Tanque Giménez. Fue 2-2 pero Desamparados pudo haberlo ganado.

No había hecho un buen primer tiempo, pero todo eso lo remedió en el complemento cuando Sportivo fue Desamparados, presionando, metiendo, generando ocasiones. Ese es el camino a seguir porque enfrente tuvo a un rival con nombres de experiencia que aún no ha perdido en el torneo y que no le perdonó sus errores. Ese déficit lo tendrá que resolver Desamparados porque todo lo bueno que genera jugando, lo pierde en los centros, en las pelotas detenidas en las que duda y termina pagando un alto precio.