“El que ríe último, ríe mejor”, reza un famoso refrán del lenguaje popular. Ese dicho le sienta de la mejor manera a San Lorenzo de Almagro y Nacional de Paraguay que el miércoles próximo disputarán el encuentro de ida por la final de la Copa Libertadores de América. Tanto para el Ciclón como también para la Academia, tal como se conoce al elenco paraguayo, no será un partido más. Será la primera vez en su historia que llegan a la final de este certamen. Y como para agregar un aditivo más para esta “superfinal” ambos llegaron con el último suspiro. Clasificando como los dos peores equipos a la fase final que los depositó en el certamen.
Para San Lorenzo, llegar a la final es dar un paso más al sueño de varias generaciones azulgranas. La ilusión comenzó allá por enero de este año. Botafogo, Independiente del Valle y Unión Española de Chile fueron los rivales. Los Cuervos clasificaron a octavos en un increíble choque contra Botafogo, en el cual fue victoria del Ciclón (3-0), que le valió la clasificación. Allí, el de Boedo, con el sanjuanino Emmanuel Mas entre sus filas, enfrentaron al duro Gremio de Porto Alegre, que había clasificado puntero e invicto en su grupo. Luego de un 1-1 en el resultado global, los Santos dejaron atrás al conjunto brasileño, venciéndolos por penales (4-2). El próximo paso lo dio ante otro equipo de Brasil, Cruzeiro, último campeón a nivel nacional. En la ida, en el Nuevo Gasómetro, el Ciclón ganó 1-0 y en Belo Horizonte el encuentro finalizó 1-1, logrando que, después de 26 años, San Lorenzo vuelva a una semifinal de Copa Libertadores. El rival a vencer fue Bolívar de Bolivia, con quien selló su clasificación prematuramente goleando 5 a 0 en la ida. El 1-0 en contra sufrida en la altura de Bolivia, no le impidió al Ciclón llegar a la final donde enfrentará al rival soñado. Es que Nacional, era el único equipo que, de cruzarse, le permitiría al elenco argentino definir de local, y se le dio.
Nacional, llega tras clasificarse en el último puesto a la fase final. Realizó una campaña regular en las primeras instancias se alzarse con el título de “candidato”. Después se impuso ante Vélez en octavos. Nacional, que en sus seis anteriores participaciones en la Libertadores nunca pasó de la segunda fase, despachó al Arsenal en cuartos con marcadores de 1-0 en Paraguay y un 0-0 en Buenos Aires. Ya en semis, hizo lo propio ante Sporting en su casa (2-0) y aunque cayó en la revancha (1-0) igual alcanzó el primer objetivo.
Por todo eso, argentinos y paraguayos irán por el próximo paso al sueño. Consagrarse por primera vez en la Copa más deseada del continente.

