‘Las medallas de oro están hechas de sudor, sangre, lágrimas y esfuerzo cada día en el gimnasio’. La frase, tan sabia como cierta, corresponde a Gabby Douglas, una atleta de gimnasia artística que fue oro en los Juegos de ‘Londres 2012’ y que tras su coronación tuvo esta oración que enmarca claramente lo que es para un deportista la gloria y el sacrificio. Una mezcla que bien conocen cuatro auténticos ejemplos sanjuaninos de dedicación a las pesas (Potencia) como son: Federico Gallardo (20 años), Ariel Arias (41), Miguel Palomas (49) y el inoxidable Oscar Guri Sardinez, ya de 76 abriles. Este póker de ases sumó cada uno un título Sudamericano en el torneo disputado hace un par de semanas en San Pablo, Brasil. La misión no fue para nada sencilla pues debieron medirse con atletas que viven ‘para y por’ el powerlifting, tal cual es el nombre en inglés de las tres disciplinas que realizan (ver aparte), es decir son profesionales como en el caso de los anfitriones, ecuatorianos y peruanos. Igual, las tres horas de entrenamiento diario en el departamento Santa Lucía, seis veces a la semana (descansan el domingo porque el gimnasio Greco’s Gym no abre), dieron los resultados tan esperados como buscados.
El más chico de los cuatro, Federico, divide sus horas entre las pesas y el estudio, pues cursa segundo año de kinesiología. ‘Desde chico hacía vóley en la Universidad, pero después de siete años, un poco que me cansé. Ahí, ya con 16, me metí con todo en las pesas y no paré mas. Es el mejor cambio que hice en mi vida’, reconoció el campeón en la categoría Junior hasta 93 kilos en San Pablo en Fuerza en banco y plata en Potencia. En la otra punta del DNI aparece Sardinez, quien empezó su vínculo con los deportes mediante el atletismo, pero que luego conoció la halterofilia, por obra y gracia de su hermano, José, un auténtico pionero en la materia. El Guri se destaca por su extrema fuerza, pese a su tamaño corporal pequeño ya que no supera los 58 kilos y mide cerca de 1,60 metros de estatura. ‘Las pesas son mi vida. No tengo otra forma de vivir. Siempre lo hice y lo seguiré haciendo. ¿Hasta cuándo? Hasta que el de arriba quiera’, contó con una sonrisa pícara, quien en Brasil fue campeón en Master IV y quien en el 2010 y 2013 obtuvo dos récords mundiales en despegue.
Por su lado Arias, quien desde este año compite en Master I hasta 74 kilos y quien en San Pablo fue oro en Potencia y plata en Fuerza en banco, llegó a la Potencia hace 13 años. ‘Había hecho natación y luego artes marciales. Pero un día, empecé con todo en el gimnasio y recuerdo que el primer torneo fue en Inca Huasi. Salí segundo y desde ahí nunca más largué’, reveló Arias, quien trabaja en un taller mecánico y por eso contó que ‘las horas que paso en el gimnasio son mi cable a tierra. Acá me olvido de todo: de los problemas, de lo que tengo que hacer al otro día. No importa otra cosa que hacer fuerza’.
Mientras que Palomas, propietario del gimnasio Greco’s donde practican los cuatro, también tuvo un inicio deportivo no tan vinculado a los ‘fierros’: ‘Soy de Albardón: de chico hice hockey sobre patines en Sarmiento y en la secundaria, rugby en Alfiles. Recién con 14 años me metí en las pesas firmemente, pero empecé a competir hace doce años incentivado por Ariel y el Guri’, subrayó Palomas, campeón en el Sudamericano en Master I hasta 83 kilos. ‘Las pesas son como la vida: hay que unir varias cosas para que todo salga bien. Acá, es el entrenamiento, la alimentación, el compañerismo, todo. En la vida es igual y eso es lo hermoso de este deporte’, cerró Miguel.

