Con una sonrisa enorme como ya se le hizo costumbre, Nicolás Tivani celebró una nueva victoria. El ciclista pocitano de la Agrupación Virgen de Fátima expresó su felicidad y si bien dijo que debe disfrutar el presente que atraviesa él y el equipo, comentó que debe seguir mejorando para llegar en las mejores condiciones para disputar la Vuelta a Mendoza.

"Estoy muy feliz. Me sentó muy bien durante toda la competencia, las piernas respondieron muy bien, quizás el mayor desgaste lo hizo entrando al circuito de Chimbas pero me guardé un poquito para el autódromo porque sabia que se venia duro", comentó resumiendo el Giro del Sol que ganó. "No me puedo quejar. Es una victoria muy importante para el equipo, hay que disfrutar al máximo este momento y seguir por esta senda. Es muy lindo que el equipo domine en esta competencia",comentó haciendo referencia al dominio que tienen los piqueteros en el historial del Giro. Es que el conjunto chimbero es el más ganador de esta prueba. En las 19 ediciones disputadas ganó seis (cinco consecutivas): las últimas tres con victorias de Nicolás Naranjo, quien ayer a pesar de pinchar en el tramo final cuando restaban apenas dos giros, logró culminar séptimo, otro triunfo de Ricardo Escuela (2017) y el restante obtenido por Daniel Zamora, en 2015. En esa lucha frente a los demás equipos, la Agrupación manda cómodo: los equipos que lo siguen tienen dos victorias.

Tivani, siguiendo con el repaso de la carrera, comentó: "No se nos podía escapar. Cuando Quilci entró solo al autódromo sabia que era muy difícil que llegue solo porque hay que tener muchas piernas en este terreno, después cuando aceleramos un poquito le achicamos mucho y por suerte lo pudimos conectar y definir".

De ahora en más se viene un nuevo objetivo para Nico: "Hay que seguir por este camino y tratar de levantar un poquito el nivel y llegar en buena forma a la Vuelta de Mendoza", se ilusionó.

CALLES COLMADAS

La pasión no respeta al Covid-19


La postal de ayer en las calles sanjuaninas estuvo lejos de ser una postal en pandemia. Pero para los aficionados sanjuaninos resulta casi imposible resistirse a la pasión que se siente por estos pagos si se trata de ciclismo. Con calles atestadas de gente, no se respetó el distanciamiento y muy pocos usaron el tapabocas. Hubo pasión de sobra pero faltó responsabilidad. Si la Vuelta a San Juan no se disputó fue precisamente por esto. El fanatismo por el ciclismo en San Juan es innegable pero si la responsabilidad social fuera de la mano con eso, la historia sería otra.

El trazado chimbero se vio atestado de gente y la Fundación Diberboll se robó el protagonismo en ese circuito. Antes de la largada, una caravana de 20 vehículos fue repartiendo golosinas para los pequeños. Además pusieron 300 banderas y 500 globos.