Fue y fue toda la noche pero no hubo caso. El rival se le paró atrás, lo contragolpeó con inteligencia y casi se lleva toda la gloria de no haber sido por esa corajeada de Gastón Ortiz que, faltando menos de 5’ para el cierre, se convirtió en el empate que cerró el tablero. Olimpia, que podría haber quedado en soledad en la punta de su sección, apenas cosechó un empate (1-1) con el juvenil pero empeñoso Banco de Mendoza, en el único partido que se jugó en la gélida noche sanjuanina. En realidad -y es repetitivo- un despropósito jugar a esta hora (el partido arrancó a las 21.30) con un clima invernal como lo es el de la actualidad. Igual, el Turco alcanzó la vanguardia, que comparte con Casa de Italia de Mendoza, pero seguramente los de Fredy Luz no se tienen que haber retirado conformes con su actuación. Simplemente porque se trataba de un rival accesible pero que lo terminó complicando con su esquema conservador (pero inteligente) y con una superlativa actuación de su arquero Cristian Brescia, que tapó todo.
