Todo era felicidad para San Lorenzo. Sobre todo por la emoción de saber que estaba a sólo un empate de sumar su primera Copa Libertadores. Hasta que a los dos minutos del adicionado en el complemento, Nacional igualó (1-1) la final de ida, que se disputó ante una multitud en el Defensores del Chaco, en Paraguay. Por eso el próximo miércoles, en el Nuevo Gasómetro, el que gane será campeón (el gol de visitante no vale doble). En caso de haber igualdad, se dará el alargue y luego los penales. Así, el sanjuanino, Emmanuel Mas, quien anoche fue un punto saliente de su equipo e incluso estuvo cerca de anotar un tanto, tendrá que esperar seis días más para celebrar.
Con el oficio que demostró en todos los play off, San Lorenzo afrontó el primer tiempo en Asunción. Manejó los tiempos de los 45’ y mediante las subidas al ataque de Mas le trajo más de un dolor de cabeza a los paraguayos, que claramente se sienten más cómodos cuando no tienen la obligación de ir para adelante. Fue un zurdazo del sanjuanino, en la media hora, la que reventó el palo izquierdo del arquero local, luego en el rebote no pudo anotar Villalba en la chance más clara para los argentinos. Del lado anfitrión, hubo un remate de Bareiro tras un córner que salió apenas desviado y también una mala salida del arquero del Ciclón, Torrico, provocó el despeje sobre la línea de Buffarini.
San Lorenzo lo trabajó muy bien al partido también en el complemento. Fue en una gran jugada colectiva que llegó la apertura del marcador para los dirigidos por Bauza: a los 19’, un centro preciso de Villalba encontró la volea perfecta de derecha de Matos, quien dejó sin reacción a Don. La visita potenció su dominio, aunque mientras más se acercaba el final del encuentro se recostó sobre la última línea. Fue así que dejó crecer a Nacional, una formación plagada de limitaciones y con mucho amor propio, que encontró la paridad en los 47’ del complemento con un puntazo preciso de Julio Santa Cruz. Así, todo quedó abierto para la revancha la próxima semana en el Bajo Flores.
