Sin dudas se trató de la única mancha importante en los tres partidos que se disputaron por esta Copa América en el Estadio del Bicentenario. Es que a los 39′ del complemento se cortó un tercio de las luminarias de la platea Oeste (las de la platea Este continuaron a pleno) y por ende el árbitro ecuatoriano Carlos Vera decidió suspender el juego transitoriamente. Esperó un par de minutos y como no volvía en su plenitud la intensidad lumínica, decidió seguirlo al encuentro, en parte debido a los tiempos de los satélites para las transmisiones televisivas.

