Quizás muchos creen que el nombre del Club Atlético La Capilla se debe a la capilla de Nuestra Señora del Carmen que se encuentra en Calingasta, pero en realidad la denominación surge por la famosa y ya desaparecida fábrica de sidra que funcionaba en la localidad del departamento del Oeste sanjuanino. Los orígenes de esta institución se remontan al 16 de julio de 1930, cuando un grupo formado por trabajadores de la fábrica La Capilla decidieron formar un club social y deportivo en la zona. Hubo dos reuniones en las que se discutieron varias alternativas como nombre hasta que finalmente se impuso por mayoría la que lleva actualmente: Club Atlético La Capilla.

Así las cosas, la comisión directiva integrada por Fructuoso Aguilera, Inocencio Lazo, Manuel Soto, entre otros dirigentes, llevó a cabo distintas actividades en un club que al principio tuvo varias sedes que funcionaron en casas. Tiempo después, los dueños de la reconocida fábrica de sidra, Aniceto y Claudio Tinto, le regalaron al club un terreno ubicado en la antigua Villa Coraje (hoy conocida como Villa Gallardo), para que comience a trabajar en una sede propia. Con un lugar asegurado y también con los colores rojo y negro en su bandera, La Capilla pasó mucho tiempo sin personería jurídica. Los movimientos no quedaban registrados y tampoco podían realizar demasiadas actividades porque no estaba oficializado como un club. Los años pasaron hasta que finalmente en 1979 se formó una nueva comisión que obtuvo el título legal y la ayuda comenzó a llegar para levantar el salón actual y emparejar la cancha que tiene una capacidad para unos 1.000 espectadores.

El equipo dio sus primeros pasos en los torneos de la Liga Calingastina de Fútbol y en sus inicios su clásico fue Calingasta, pero con el correr de los años La Planta se convirtió en su principal rival. Los logros deportivos comenzaron a llegar y consecuentemente las participaciones en el Torneo de Clubes Campeones, que en este 2016 se elevan a cuatro. Es más, el Club Atlético La Capilla disputa la actual Copa DIARIO DE CUYO luciendo orgulloso su chapa de campeón departamental, que le genera aún más ilusiones y expectativas a sus fieles seguidores. Sin embargo, no todo es fútbol en el Rojinegro calingastino. Por estos días el presidente es el joven dirigente Celso Astudillo y en la institución hay unos 150 socios que abonan 5 pesos por mes. Ellos que pagan una cuota, más otros vecinos y colaboradores, son los que mantienen vivo al club realizando diferentes actividades para recaudar dinero, como bingos, rifas, fiestas con artistas, empanadas para vender y participaciones con carruseles en diferentes concursos de carnaval.