Después de que el árbitro, Mark Clattenburg, pitó el final de la primera parte entre hubo una breve conversación entre Messi y Pep Guardiola. El entrenador le dijo alguna cosa a Messi y el argentino respondió con una sonrisa. Acto seguido, se detuvieron en la entrada del túnel de vestuarios y conversaron. Los dos se pusieron la mano en la boca para que no se pudiera descifrar el contenido. La relación entre Guardiola y Messi se estancó en los últimos años como confirmó Pep hace unos días. El entrenador catalán aseguró que solo se cruzaron en una ocasión en una ceremonia de premios donde intercambiaron unas palabras. El último gesto que se conoce entre ambos es el que ocurrió en el último partido de Pep en el Camp Nou. Con toda la afición rendida al entrenador catalán, el Barça ganó al Espanyol con cuatro goles de Lio. Messi dedicó el primero a Guardiola con el dedo. Eso levantó algunos comentarios aunque en el último gol hubo el esperado abrazo para la afición azulgrana entre Pep Guardiola, el mejor entrenador del mundo, y Messi, el mejor jugador de la historia del fútbol.
ÚNICO OBJETIVO
“Felices porque queríamos llegar a la final de la Champions. Nuestro objetivo sigue siendo el mismo: ganarla”, escribió Messi en Facebook luego de la derrota 3-2 en Múnich en el desquite de semifinales. La Pulga, de 27 años, contabilizará su tercera final en el máximo certamen europeo luego de haber sido campeón en 2009 y 2011, ambas ante Manchester United de Inglaterra con un gol en cada partido. En la temporada 2005/2006, Barcelona derrotó en la final a Arsenal de Inglaterra por 2-1, pero Messi no jugó.

