El Torneo de Campeones es el folclore puro del fútbol departamental sanjuanino. Ahí se ve el potrero en su máxima expresión. La gente lo vive de forma muy pasional pues se trata del club del departamento. Y como suele ocurrir con la gente de las zonas alejadas de la Capital, la bondad y la confianza sobresalen. Es así que por ejemplo ayer en cancha de Paso de Los Andes, donde hace de local San Miguel, el público que llegó en su movilidad la estacionó en el ingreso al club y sin tener que atarla con cadenas ni emplear candados. Este torneo que reúne a las Ligas del interior de San Juan se hace, en gran medida, a pulmón y por eso en la popular de San Miguel había un par de hinchas que vendían la rifa para colaborar en el futuro viaje del equipo para jugar en Calingasta. Cinco pesos por cada número y el premio era la camiseta oficial ‘rojinegra’. Los números que pusieron a la venta se agotaron. Al entrar a la cancha otro que sacó sus buenos dividendos fue ese personaje de nuestro fútbol apodado ‘el porteño’, a quien le sacaron de las manos los gorros de San Miguel a 30 pesos cada uno. También recaudó bastante con las banderas de palos que ofrecía a 20 pesos. Para los más fanáticos estaba un trapo un poco más grande al doble de valor.
A la hora de la seguridad, un pequeño alambrado separa los hinchas de la cancha. En cantidad, ayer hubo 14 efectivos en total en cancha de San Miguel. A la hora de la desconcentración, cinco de ellos hacían un cordón para que primero salieran los visitantes y los locales lo hicieran unos diez minutos después.

