River logró anoche una buena diferencia para llegar a la final de la Copa Libertadores con el triunfo como local ante Guaraní, de Paraguay, por 2 a 0, en el partido de ida de semifinales que se disputó en el estadio Monumental.
Los goleadores del equipo dirigido por Marcelo Gallardo fueron el defensor Gabriel Mercado (ST 12min) y el delantero uruguayo Rodrigo Mora (ST 27min), en el encuentro que fue dirigido por el uruguayo Daniel Fedorczuk. La revancha se dará el próximo martes en Asunción, sabiendo que ganando, empatando y hasta perdiendo por un gol, River será finalista. Incluso, con el plus que un gol de visitante del Millonario valdrá doble.
La situación más clara en el primer tiempo se dio a los diez minutos con un remate de cabeza de Lucas Alario, tras centro de Rodrigo Mora por derecha, y que los reflejos del arquero Alfredo Aguilar derivaron en un rebote que Sánchez no capitalizó.
River insistió con la presión, especialmente por la banda derecha ante los problemas de Luis Cabral en la marca, desbordado en número de atacantes por Mora, Sánchez y Mercado, pero a medida que transcurrieron los minutos ese desgaste le pasó factura en lo físico y perdió concentración.
Guaraní, el equipo del español Fernando Jubero que eliminó a Corinthians, de Brasil y Racing, se vio desbordado como nunca en la actual Copa Libertadores, aún con dos líneas de cuatro, pero cuando salió del asedio ante el freno de River, demostró cuán peligroso puede ser más allá que Federico Santander haya sido el único punta.
En el inicio del segundo tiempo, River recuperó la posesión de la pelota sin el vértigo del inicio del partido, con Gonzalo Martínez por ’Lucho’ González. Hasta que apareció Mercado, el autor del gol de River que aprovechó el cabezazo de Alario, luego del tiro de esquina que ejecutó Martínez. Desde ahí, los ataques de River se focalizaron por la vía izquierda, esta vez con Vangioni y Martínez como protagonistas, y a través de ellos (25min) nació una de las mejores jugadas que derivó en el pase a Mora que tapó el arquero Aguilar. El mejor momento de River se cristalizó con el golazo de Mora. El uruguayo enfiló en soledad hacia el arco paraguayo previo pase de Ponzio a Alario (de gran partido) que éste cedió con inteligencia para el ex Benfica de Portugal. Mora vio adelantado a Aguilar y cuando parecía que iba a sacar un remate fuerte decidió ’pinchar’ el balón. El suspenso, con un roce en el travesaño, paralizó los corazones de más de 60 mil almas, pero la concreción desató la locura en las tribunas.
El equipo paraguayo sintió el impacto y River se afianzó en todas sus líneas, se hizo un equipo corto y solidario. Pareció estar más cerca del tercero que del descuento guaraní, algo que nunca llegó. La única mala noticia para el equipo de Gallardo fue la amarilla que recibió Leonardo Ponzio, que le impedirá estar en la revancha. Igual, este River es más que confiable de cara a los próximos 90’ aspirando a estar en la gran final.
