"La verdad, que a uno le parte el alma ver como jugadores de mucha experiencia está llorando en el vestuario por no haber podido ganar este partido". Ignacio González fue el primero en salir del camarín de San Martín y quien describió la amargura que reinaba en ese lugar. Es que después del empate, en San Martín se lo tomó casi como una derrota. Todo potenciado por la oportunidad clave que le tocó a Mariano Torresi, quien no pudo convertir su penal. Justamente el volante prefirió el silencio al retirarse del Hilario Sánchez y era más que claro que él era uno de los que el lateral uruguayo señalaba como los más compungidos. El mendocino mostró su amargura apenas salió reemplazado en el complemento y se ubicó en el banco de suplentes. Se tomó la cabeza varias veces y agachó la mirada por varios minutos. Fue uno de los compañeros con que más feeling tiene como Guillermo Pereyra (también ya había sido reemplazado), quien trató de darle aliento en ese duro momento.

