Con Desamparados fuera de la posibilidad de acceder a las semifinales del Argentino A y en la despedida del equipo como local (todavía debe jugar el miércoles en Córdoba ante Talleres), lo más trascendente pasaba por la palabra del técnico Ricardo Dillon, luego que el jueves, post caída 3-2 contra Santamarina en Tandil que lo marginó al puyutano de cualquier chance, el presidente de Sportivo, Miguel Jofré, sostuvo que Dillon tenía la prioridad para continuar. Con la pelota en sus pies, el Flaco prefirió un mensaje más cauto y por eso le colocó puntos suspensivos a su permanencia en el cargo, más allá de reconocer que la prioridad es del equipo que él conduce en esta ocasión por tercer periodo y al cual lo salvó de la Promoción por descender, tal cual era la misión para la cual se lo trajo esta vez.
"Para mí, como para cualquier técnico, es muy bueno que el presidente del club donde dirigís diga públicamente que quiere que sigás en el cargo. Es muy feo para un técnico estar tres o cuatro meses esperando que te llamen de algún lado. De mi lado, lo que puedo decir es que Desamparados tiene la prioridad siempre de mi parte por un tema que tengo un sentimiento especial hacia este club y su gente, que como siempre me volvió a tratar realmente de manera estupenda", reveló Dillon post caída ante el Globo en un partido que él considero "realmente parejo y que perdimos injustamente porque lo más claro era un empate".
Así, Dillon postergó una confirmación sobre su permanencia recién para dentro de unos días: "Ahora habrá que jugar ante Talleres el miércoles y después descansar un tiempo. Creo que tanto cuerpo técnico, jugadores como dirigentes, nos debemos un descanso después de tanto sufrimiento y trabajo", subrayó el DT.
Según algunas publicaciones en medio cordobeses, Dillon es uno de los candidatos para dirigir la siguiente campaña a Racing de Córdoba, un equipo que apuntará al ascenso a la B Nacional. "Lo que sé de ese tema, es por los medios. Conmigo nadie charló para ofrecerme nada. Pero repito, con los primeros dirigentes que voy a charlar es con los de Sportivo. Después habrá que ver los parámetros del nuevo proyecto y analizar qué es lo más conveniente para todas las partes", cerró Dillon, quien además de tener su trabajo de entrenador, debió mediar entre policías e hinchas de Desamparados que trataron de llevarse alguna camiseta tras el último pitazo del juez. Finalmente, el simpatizante no fue detenido y todo quedó en eso. Su continuidad, todavía falta definirse.

