El sueño de Lanús terminó de la manera menos esperada. En un estadio colmado, vestido de granate, el equipo de Gabriel Schurrer nunca encontró los caminos hacia el arco rival y terminó cayendo ante Argentinos Juniors por 1-0 y perdiendo toda chance de extender la pelea por el título.
Nicolás Blandi, con la ayuda de Paolo Goltz, quien desvió el balón y descolocó a Agustín Marchesín, marcó el único tanto del partido a los 12 minutos de la parte complementaria y le permitió a su equipo seguir soñando con la posibilidad de ingresar a la Copa Sudamericana.
De ahí en más Lanús, que había sido algo superior en el trámite, se desordenó y aunque tuvo alguna chance de igualar, no logró quebrar la valla de Luis Ojeda, de gran labor, y permitió que en Liniers, Vélez desatará su gran festejo.
Lanús manejó la pelota durante la primera mitad y ejerció un dominio territorial marcado sobre Argentinos, que de todas maneras resguardó bien el arco de Luis Ojeda.
El equipo de Pedro Troglio le cerró los caminos al conjunto local, a tal punto que Lanús, pese a dominar el balón, apenas si pudo llegar dos veces con claridad, no más que las que llegó Argentinos. En líneas generales el primer capítulo fue cerrado, parejo y disputado.
El trámite no varió en la primera parte de la etapa complementaria, con Lanús intentando jugar por abajo y abrir el campo de juego, y Argentinos replegado, parado para salir de contra. Hasta que a los 12 Oberman, en un ataque aislado, sacó un bombazo cruzado que pegó en el poste derecho del arco granate, Blandi tomó el rebote y su disparo se desvió en Paolo Goltz y se introdujo lentamente en el arco. A partir de ahí Lanús fue el protagonista excluyente, aunque no le alcanzó.

