Que Mauro Berrocal y el cordobés Maximiliano Franzoi eran los candidatos y, confirmando su favoritismo, ganaron con 11m.46s. de ventaja la carrera será una anécdota más en el balance final de lo que fue ayer la Expedition bike, competencia de 85 kilómetros que significó una larga aventura para los 270 bikers, divididos en 135 equipos, que dieron vida a la carrera organizada por Paraíso Aventura, Adventure Pro y Rustik.

La competencia, se puso en marcha exactamente a las 10. Un kilómetro pasando El Cerrillo, por Ruta 40, en donde comienza la huella que lleva hasta la Quebrada de la Flecha se dio el vía libre.

Los ganadores, que mantuvieron un ritmo demoledor, logrando promediar más de 21 kilómetros horarios, utilizaron esta competencia como un banco de pruebas para ir a buscar la victoria final en el Desafío Trasmontaña, clásica nacional del ciclismo de montaña en la modalidad por parejas. Detrás de ellos se corrió otra competencia, entre bikers más terrenales, en la que Mauricio Arias y Matías Cuaranta, ciclistas encuadrados en la categoría Master A-1 (30 a 34 años) aventajaron por cuatro minutos al mejor del resto.

Todos los bikers consultados coincidieron en que por el frío y por los largos tramos con el terreno muy arenoso, la primera mitad de la competencia fue la más difícil.

En ese tramo Berrocal y Franzoi se escaparon con Julio Brizuela y el juvenil Emanuel Castro, pegados a su rueda. En el segundo tramo, después de sortear la Quebrada de los Helechos, cuando tuvieron que pasar por unas dunas y meterse al lecho de un río, los ganadores de la final apretaron el ritmo de carrera y el más joven de los rivales (Castro) sintió el esfuerzo.

Desde ese momento todo fue a pedir de los punteros quienes aprovecharon la carrera para conocerse más pensando en la carrera del mes que viene en Tucumán. Tal cual lo afirmó, luego Berrocal, (ver en página 5).

Acostumbrados a correr pruebas de 40 kilómetros y en la modalidad individual, esta experiencia de transitar en equipo fue nueva y agradable para muchos. El verlos abrazarse al final del esfuerzo. Observarlos, a los de más edad, arribar con marcados gestos de cansancio pero, también, con una sonrisa en los labios fue la mejor prueba que estaban satisfechos. Que habían disfrutado de la convocatoria de las entidades organizadoras.

La presencia de las movilidades y el personal de Gendarmería y el cuidado marcado del final del circuito en la finca "Al pié del cerro" fueron detalles que resaltaron en la organización que en todo momento estuvo atenta a las necesidades de los participantes.