Hay pruebas que cualquier equipo debe sortear como para poder convencerse de que está en igualdad de condiciones con el resto. El poder remontar un marcador adverso es materia pendiente para este San Martín en su paso por Primera División. Solamente cuando pudo levantar la desventaja con Atlético Rafaela en el torneo Apertura en Concepción, el Verdinegro demostró esa cualidad que puede marcar grandes diferencias en un certamen tan apretado y donde las libertades son muy pocas. En este Clausura, no pudo levantarse del golpe inicial contra Tigre en Victoria y anoche le volvió a pasar contra Estudiantes que aprovechó sus momentos.
San Martín está obligado a revertir ese déficit en su pelea por engordar promedios y asegurar su permanencia. El remontar un marcador adverso fortalece anímica y futbolísticamente a cualquier plantel porque es una clara muestra de que hay material, reservas anímicas y mucha personalidad para lograrlo.
Pasó Estudiantes y el golpe inicial nunca pudo ser resuelto por este San Martín que tiene pendiente de resolución un problema que se le puede plantear más que seguido. Está en su capacidad de reacción, el revertir un costado flaco que le puede traer más dolores de cabeza.

