Sin racha, sin invicto. Con una derrota que pocos esperaban, Argentina terminó cayendo ante el aplicado esquema de Uruguay que sorprendió a todos en la quinta fecha de las Eliminatorias Sudamericanas ganando en la Bombonera por 2-0. Ahora, el martes próximo, se le viene a la albiceleste nada menos que Brasil en el mítico Maracaná.

El equipo de Bielsa terminó justificando una victoria en la concentración para ahogar y cortar los esquemas de Argentina, que terminó superado. Un gran llamado de atención en la primera etapa terminó siendo el dolor de cabeza. Uruguay, rival incómodo, con mucha presión, con una intensidad que es sello de los equipo de Bielsa, terminó complicándole la vida a Argentina. Es que después de esos primeros 5′ de partido en los que Argentina impuso sus condiciones, el libreto uruguayo empezó a acomodarse en cancha y le quitó espacios a los que generan la claridad para Messi y el resto lo empezó a sentir. Sin Mac Allister ni Enzo Fernández precisos, se empezaron a ver las fisuras que Uruguay aprovechó con las contras. A los 10′ Darwin Núñez tuvo la primera clara pero remató desviado. Argentina avisó con un remate de Messi que Rochet contuvo. Así, el primer tiempo entró en lo que quería Bielsa: pocos espacios, mucha marca. Argentina no lo pudo resolver y cuando parecía que era 0-0, a los 40′ Molina demoró la resolución defensiva y le dejó lugar al centro de Viñas que encontró a Araújo vacío para romper el invicto del Dibu Martínez.

Uruguay nunca había ganado por Eliminatorias en Argentina en todo el historial previo al clásico

Acción sin reacción. Eso fue Argentina en el complemento. Es que Scaloni sacudió el tablero con un cambio de nombre y de esquema porque con Lautaro Martínez de punta más Julián Álvarez retrasado por la izquierda, encontró espacios y juego. Fue otro Argentina. Más asociado, más preciso. Sí faltó la profundidad como para incomodar a Rochet pero Argentina tenía otros argumentos. Entró Di María antes de los 10′, Argentina iba por todo. Uruguay, a la contra y sabiendo de la ansiedad local.

Primero. Araújo llegó vacío por la derecha y no perdonó. Argentina no pudo contra el nuevo Uruguay de Bielsa y se quedó sin invicto.

Ese fue el trámite del segundo tiempo y cuando empezó a jugar el tiempo en contra, Scaloni cambió de nuevo. Adentro Palacios, afuera De Paul. Un problema sin resolución por lo que Uruguay propuso desde el orden, la presión. Se fue diluyendo y en Argentina no apareció la luz. Messi perdió presencia, Di María quedó inhibido por la derecha y el tándem Martínez-Álvarez perdió peso específico en el área rival sin tener abastecimiento. En ese escenario, Uruguay se terminó de acomodar definitivamente hasta que faltando apenas tres minutos cerrara todo con el gol de Darwin Nuñez.

 

Un adiós hasta el año próximo

El seleccionado nacional recién volverá a jugar en Argentina en septiembre de 2024 por la séptima fecha, cuando reciba a Chile, y posteriormente visitará a Colombia en la octava jornada. Así, para cuando el seleccionado capitaneado por Lionel Messi vuelva a pisar suelo argentino habrán pasado 10 meses, casi 300 días y cuatro estaciones. Es que en la fecha FIFA de marzo del año próximo el equipo dirigido por Lionel Scaloni tiene previsto disputar dos amistosos con seleccionados europeos, que podrían ser con Países Bajos y una especie de "last dance" entre Messi y Cristiano Ronaldo en un cruce con Portugal.