No empezó de la mejor manera, pero se recompuso a tiempo, jugó mejor y lo terminó ganando por goleada. Así se puede resumir el triunfo de Villa Obrera sobre Colón por 4-1. Los Merengues pegaron primero, con el gol que marcó Ricardo Marín de penal, aunque la alegría les duró poco ya que el local rápidamente llegó al empate, a través de Raúl Ibaceta. Y a los pocos minutos el Tanque Rodríguez lo dio vuelta. En el complemento los dirigidos por Herrera sentenciaron el resultado con los goles de Carballo y Sánchez.

El partido fue entretenido, con muchos goles y sobre todo bien jugado. Villa Obrera demostró la categoría de sus jugadores y fue un justo ganador por lo hecho en los 90 minutos. Colón, por su parte, fue pura impotencia, nunca encontró los caminos para general peligro y sólo tuvo dos ocasiones en todo el partido.

El primer tiempo fue por demás vistoso. Los locales manejaron a su antojo la pelota y la única clara para los Merengues fue el penal que Marín cambió por gol. La Villa Obrera se movió al ritmo del "Luto" Molina, quien fue la manija y el generador de fútbol. Sánchez y Carballo también aportaron lo suyo, siendo salida por los costados. En el complemento las cosas siguieron iguales. Colón apostó a la entrada de Jorquera, pero éste poco pudo hacer en un partido que ya estaba liquidado. Villa Obrera ganó por goleada y ahora se ilusiona con ser protagonista.