Tras un debut a puro gol, ahora el desafío para este Unión es encontrar las señales de identidad que lo terminen de consolidar en una nueva categoría: Para empezar a buscar su ADN, hoy tendrá que visitar a uno de los candidatos de esta Zona 2 como lo es Estudiantes de San Luis, que comenzó perdiendo el clásico puntano pero que está armado definitivamente para aspirar a uno de los siete ascensos que hay en juego en esta temporada. A las 12, será el momento para que Unión muestre que lo suyo no es casualidad y que haber logrado mantener la base que ascendió, es su primer punto fuerte a favor, sabiendo que de la solidez que demuestre dependerá mucho de lo que logre en territorio puntano.
Desde los nombres, la semana que parecía empezar redondita tras la goleada a los riojanos, comenzó a complicarse de la mano de las lesiones que lo dejaron sin dos titulares afuera como Mateo Martinelli y el capitán Federico Acevedo. Dos bajas sensibles que el entrenador Marcelo Laciar resolvió apelando a dos “históricos” como Eduardo González y Ariel Sánchez, quienes no habían podido estar en el debut por arrastrar una sanción de una fecha por las amarillas en el pasado Argentino B. Sin Acevedo y todo lo que implica desde lo futbolístico y desde lo táctico, Laciar se vio obligado a retocar el modelo y luego de haber jugado con dos enganches ante los riojanos de Tesorieri, hoy se decidió por armarse con dos líneas de cuatro, un enlace y un solo punta que es Lisandro Sacripanti, quien convirtió dos goles en el estreno del domingo pasado.
Enfrente, con todo el peso que implica un sólido respaldo económico, se parará Estudiantes. Uno de los grandes de San Luis que apostó a ganador con todo en esta temporada y se armó con ese pensamiento desde la contratación del cuerpo técnico que conforman Darío Ortiz y Pablo Morant. Además, trajo refuerzos de enorme categoría en divisionales superiores incluso, manteniendo lo que tenía de base con algunas caras conocidas para los sanjuaninos como son el defensor Gastón Stang y el volante Omar Gallardo, ambos ex San Martín.
La obligación parecería tener los colores de Estudiantes. Local, ambicioso y con necesidad de ganar, seguramente presionará a un Unión que hoy pondrá en cancha una base que tiene a 9 de 11 jugadores que ya saben lo que es esta camiseta. Hoy, el desafío del Azul es encontrar una identidad ya conocida y probada en una nueva divisional que no perdona errores. Todo depende de Unión y sus respuestas en momentos complicados.

