Se terminaba el primer tiempo de alargue y la bocha viajaba sin respiro para ambos lados. Los nervios invadían la escena. Era lógico. Estaban jugando con la temible regla del "gol de oro". Esa que no da revancha y que es lapidaria. Valenciano había tenido su chance, pero el Colo Farrán no pudo asegurar un tiro directo. Unión atacaba buscando su gloria. Y la encontró faltando 13 segundos para ese primer tiempo del emocionante alargue. Con una media vuelta y la empalada de Gustavo Díaz, que la clavó allá arriba, dejando estático al arquero Martín Miguel. Final del partido que, en su tiempo reglamentario había terminado 5-5. Ese gol de Díaz (el 6-5 para el Azul) cerró la historia. Unión ganó, de manera inteligente, un partido parejo que inclusive lo había tenido en desventaja casi en todo su desarrollo.

Fue el primer capítulo entre ambos por uno de los cuartos de final de la Liga Nacional de hockey sobre patines. Mañana se volverán a ver las caras en la revancha. Claro que el escenario será otro: El Gigante de Rawson. Todavía nada está definido pero el equipo de Illanes se llevó una victoria tan importante como festejada.

En el primer tiempo, el local terminó arriba en el tablero por la simple razón de equivocarse menos y, de paso, ser más efectivo. Valenciano ganaba bien 3-2, porque Unión se regaló en los contragolpes. Aunque el trámite siempre fue parejo.

En el complemento un golazo de Farrán pareció sentenciar la historia pero Unión nunca se rindió y con los inteligentes movimientos de Mauricio Galdeano y la capacidad goleadora de Díaz emparejó increíblemente el tanteador cuando sólo quedaban 14 segundos para el final. Y, en el alargue, llegó ese gol de Díaz. El que le valió a Unión descubrir el oro en La Barraca.