Fiesta de color Azul en el Bicentenario y es que Atlético Unión se quedó con la Copa Municipalidad de Rawson al derrotar en el clásico a Trinidad por 2-1 en un entretenido partido que marcó la presentación formal de los planteles que se preparan para afrontar los torneos Federales A y B. Fue partido intenso de principio a fin, mostrando por momentos mucho más precisión con la pelota en Trinidad que impresionó con la presión que metió en los primeros 15’ de juego, pero cuando Unión pudo hacer pesar su oficio y la categoría de sus nombres, sacó la diferencia.
En el comienzo, Trinidad fue el que mejor impresionó con los encuentros en velocidad de Guajardo, Parra y Cabañas. Los tres se movieron rápido, se asociaron bien y buscaron a la referencia en el área que era Martín Uranga para tratar de lastimar al arco de Unión. El planteo del Azul fue más físico y sin poder tener la pelota, trató de compensar ese déficit a partir de más entrega. Todo empezó a ser parejo con esas dos posturas pero a los 21’ de la primera parte apareció Molina para jugar con Sacripanti en precisión y encontraron a Acevedo mano a mano con Evangelisti para que definiera al segundo palo para poner el 1-0 parcial. Trinidad intentó la reacción y volvió a insistir en la idea de jugar preciso, corto y en velocidad. Así fue acercándose al arco de Lucero y a los 33’ tras un corner, Uranga apareció solo en el área para poner de cabeza el 1-1. En el complemento aparecieron todos los cambios. Incluso de esquema porque Unión paró línea de tres en el fondo, arriesgando más. En una de las apariciones del Luto, metió un pase delicioso para Acevedo que obligó al penal y posterior expulsión de Evangelisti. Sacripanti lo cambió por gol a los 20’ del complemento, marcando un antes y un después en un clásico que ya tenía dueño porque Trinidad ya no tuvo la explosión de antes y Unión se paró más que bien para asegurar el resultado. El clásico y la Copa de Rawson eran suyos.

