Durante el partido todos vivieron expectantes cada segundo que pasaba en casa de Salomé Rodríguez. La mamá, Mary, que tejía nerviosa. El resto, Natalia (la hermana), Erica Martín, Fernanda Casares, Cecilia Olivares (las amigas) y Emiliano Fernández (el novio) no hablaban, no hacían nada, sólo escuchaban la radio. Mientras que el papá (Facundo) no quiso saber nada de eso y se replegó a la camioneta donde pudiera estar solo y tranquilo para escuchar la final.
"Estamos muy orgullosos de la hija que tenemos. Ella solita se hizo la carrera, nosotros sólo la apoyamos. Estamos muy felices de que haya salido campeona del mundo", señaló la mamá, quien estaba chocha por ver a su hija en el podio.
