Japón.- Fueron unos pocos, es verdad, pero sucedió. Cuando Javier Mascherano fue reemplazado a menos de 10 minutos de que terminara la final del Mundial de Clubes entre Barcelona yRiver (triunfo catalán por 3-0), algunos simpatizantes millonarios silbaron al Jefecito, que, lejos de entrar en polémica, respondió a quienes lo alentaron con un gesto. Luego, le restó importancia al tema: ‘Soy un rival, entiendo a la gente, los héroes de hoy son los chicos que trajeron a River a la final’.

Pero no quedó ahí. En el mismo aeropuerto en el que Lionel Messi fue escupido por un hincha de River, Mascherano también fue víctima de la bronca de algunos simpatizantes millonarios. Antes de abordar el avión de regreso a Barcelona, fue identificado por un grupo de personas que comenzó a insultarlo. ‘Lo que pasa es que Mascherano se olvidó de la gente’, gritó un argentino desenfrenado, sin ningún tipo de razón. ‘Messi por lo menos saludó a los argentinos, Mascherano no’, agregó otro, con un hilo de voz, entre una catarata de insultos.