"El apellido nunca me pesó ni me generó presión. Es más, yo creo que es una ventaja porque en mi casa se habla sólo de vóley, mi papá me da consejos, mi hermano también… Son como espejos para mirarse". Gonzalo Quiroga prácticamente nació con una pelota bajo el brazo y envuelto en una red. Su vida es vóley, tal como pasó con su papá Nito, con el histórico tío Raúl y como actualmente lo es para el capitán de la selección argentina, su hermano Rodrigo.

Gonzalo alarga el apellido Quiroga en un combinado nacional porque jugará el Campeonato Mundial de Menores (categoría Sub 18) que se disputará en Italia, desde el 21 de agosto. Ayer, el punta sanjuanino viajó a Buenos Aires desde donde el sábado partirá junto a la selección a Europa, donde el equipo argentino realizará una gira previa antes del debut en el máximo torneo.

Con el antecedente fresco del histórico bronce en el Mundial Juvenil, la Menor irá por más laureles para el vóley argentino. "El primer objetivo es quedar entre los ocho mejores y después ir avanzado de a poco, pero este es un equipo para lograr cosas importantes. Después de 25 años una selección menor le ganó a Brasil (en el Sudamericano 2008) y la verdad que vamos bien. Yo creo que podemos dar una sorpresa en el Mundial", se ilusionó Gonzalo.

Quiroguita tiene apenas 16 años y juega en la Menor desde enero del año pasado. El precoz voleibolista regala dos años de ventaja en una división en la que hay mucha diferencia con el físico. Pero a fuerza de talento, el sanjuanino pelea la titularidad en el equipo. "Si salgo en la formación titular lo va a decidir el técnico. Igual, siento que tengo muchas posibilidades, me fue bien en todo este tiempo de preparación y crecí mucho desde el año pasado", dijo el punta.

Gonzalo, al igual que Rodrigo, debutó en la Liga Argentina de Clubes a los 15 años, con Obras. Y esto de la precocidad es una constante en su joven trayectoria.

A los 11 años, ya jugaba con la selección sanjuanina Sub 14, en donde pudo disputar cuatro Argentinos seguidos, con dos títulos. Lo mismo le pasó con una de las competiciones más importantes a nivel clubes en inferiores (Sub 14), la Liga Nacional de Menores (Liname), en donde con Obras jugó desde los 8 años. En las últimas tres Liname salió campeón y es recordada aún la final 2007 ante Mar Chiquita, en donde Gonzalo anotó impresionantes 54 puntos, el 72 por ciento de los puntos en el partido.

"Creo que en toda mi vida no voy a meter tantos puntos en un partido. Fue fantástico. Siempre hasta ahora me tocó ser el más chico de los equipos, pero no me quejo. Creo que estoy haciendo las cosas bien y mientras pueda jugar, no me importa la edad", dijo Gonzalo, el -por ahora- último eslabón de los Quiroga en la selección.