Pobre desempeño de Howard Webb en la final del Campeonato Mundial. El árbitro inglés, policía de profesión, demostró no estar a la altura de un partido así. ¿Sus errores principales? No se atrevió a expulsar a los holandeses Van Bommel y De Jong -ambos ya con tarjetas amarillas-, se comió un penal clarísimo de Heitinga sobre el español Xavi Hernández en tiempo suplementario y, por último, el gol de España llegó precedido de un córner a favor de Holanda que no dio.
Tal vez en lo único que justificó su presencia fue que no se dejó llevar por delante pese a las continuas protestas de los jugadores de ambos equipos, mostrando personalidad. Y sacó tarjetas amarillas a varios jugadores holandeses que se fueron más allá de lo permitido con las infracciones.
No incidió en el resultado final del partido pero técnicamente cometió errores groseros y además se mostró permisivo con algunos jugadores, en caso especial con el moreno holandés De Jong que le dio un planchazo escalofriante a Xavi Alonso en el pecho y Webb no lo expulsó directamente.

