Otro domingo gris para Boca en La Bombonera. Con la necesidad de revertir el opaco presente en este arranque del Torneo Apertura de la Liga Profesional de AFA, Boca fue más de lo mismo ante Platense y terminó empatando sin goles. Una igualdad que no alcanza para callar los rumores en un presente errático de Claudio Ubeda que venía de perder ante Vélez en la jornada anterior. Un empate que no suma.

Lo buscó Boca. Con todas sus limitaciones y con un funcionamiento que no le rinde. Intentó lo que pudo, probó con todos los nombres que tiene a disposición pero no pudo con Platense que apoyado en el arquero Matías Borgogno se llevó un punto fuerte de La Bombonera.

Las necesidades se convirtieron en urgencia para Boca que arrancó decidido a embestir a Platense contra el arco de Borgogno pero claro, en la contra el Calamar casi lo atiende porque a los 11′ de esta primera parte, Saborido encontró una pelota en el área boquense, metió el zurdazo y la pelota dio en el palo de un ya vencido Marchesín. Esa primera alerta intentó despertar a Boca en el medio y volvió a tener el control del partido.

A los 32′ tendría la más clara el equipo de Ubeda cuando metieron el centro pasado desde la derecha y Lucas Janson apareció solo para cabecear abajo, a contrapierna de Borgogno que respondió evitando el primer del local. Después, todo fue demasiado parejo. Platense se afirmó en su propuesta y Boca empezó a tropezar con sus limitaciones.

En el complemento, la primera clarísima fue de Boca cuando un error del fondo de Platense puso cara a cara a Janson contra Borgogno y el ex-San Martín volvió a ganarle en un sensacional achique. Pero Boca entró en zona de confusión y eso lo terminaría condenando a la amargura de un empate que nadie quería en La Bombonera.

Vineron los cambios, pero no las soluciones para Ubeda. Platense entendió que su sistema valía, que el punto suma y con eso se fue cerrando cada minuto con más orden. Con el regreso de Cavani, Boca tampoco pudo encontrar el camino. El uruguayo tuvo una pero fuera de juego, graficando la impotencia del Xeneize que lentamente se fue resignando a otra noche de domingo gris en La Bombonera. Boca fue más de lo mismo.
Un empate que no suma. Un punto más de tensión para la continuidad de un proceso atado con alambres.