En una noche de resultado engañoso, Vélez derrotó 2-1 a Boca, con un doblete de Matías Pellegrini, por la cuarta fecha del Torneo Apertura. Tras un primer tiempo equilibrado pero con escasas emociones, el conjunto local aprovechó una ráfaga de falencias defensivas del Xeneize en el complemento para liquidar la historia en apenas dos minutos, dejando al equipo de la Ribera, una vez más, con más dudas que certezas en su funcionamiento colectivo.
Luego de una primera mitad en la que el juego se estancó en la zona media y los arqueros fueron espectadores de lujo, el partido se rompió a los 18 minutos del segundo tiempo. Tras una gran maniobra colectiva, Valdés envió un centro preciso que Pellegrini conectó con un frentazo impecable al segundo palo para el 1-0.
Sin darle tiempo a reaccionar, Vélez volvió a golpear solo dos minutos después. Nuevamente Valdés se vistió de asistidor para encontrar a un Pellegrini que, libre de marcas ante una defensa estática, definió con categoría ante la salida de Agustín Marchesín. El 2-0 dejó a Boca en estado de shock, sumido en su peor momento del partido y sin respuestas anímicas ni futbolísticas para revertir la situación.
A pesar de los cambios introducidos por Úbeda, Boca no logró generar peligro real durante gran parte del complemento. El equipo careció de rebeldía y apenas registró cuatro aproximaciones al arco en todo el encuentro. Vélez, incluso, estuvo cerca del tercero, pero la falta de puntería de Godoy y Pellegrini en jugadas claras evitó una goleada mayor.
A los 44 minutos, cuando el partido ya parecía sentenciado, el juvenil Iker Zufiaurre (quien había ingresado en el entretiempo) sacó un derechazo potente desde fuera del área que se clavó en el ángulo. Sin embargo, el golazo del pibe solo sirvió para decorar el resultado final, ya que el cronómetro no le dio margen al Xeneize para buscar lo que hubiese sido una igualdad poco merecida.

