El hockey argentino suma un nuevo capítulo inesperado a su historia reciente. Lucina “Luchi” von der Heyde, una de las jugadoras más talentosas surgidas en la última década, dejará oficialmente la camiseta de Las Leonas para representar a la selección de Alemania, una decisión que ya genera debate y sorpresa en el ambiente deportivo.
La mediocampista misionera, de 28 años, fue una de las grandes joyas del hockey nacional: descubierta por Sergio Vigil, brilló en River, fue figura y capitana de Las Leoncitas, campeona del mundo junior y disputó los Juegos Olímpicos de Río 2016 con apenas 18 años. En 2018, además, fue distinguida por la Federación Internacional de Hockey (FIH) como la Mejor Jugadora Sub 23 del mundo, un logro reservado para muy pocas.
Sin embargo, su vínculo con la selección argentina se fue desgastando con el paso del tiempo. Von der Heyde lleva tres años alejada de Las Leonas, en gran parte por el acuerdo interno que exige a las jugadoras residir en el país durante las largas concentraciones previas a Mundiales y Juegos Olímpicos. Luchi vive desde 2018 en Mannheim, Alemania, donde juega en el club local y desarrolló su vida personal y profesional.
Esa incompatibilidad terminó siendo decisiva. Con la posibilidad de seguir viviendo en Europa y ya habilitada por reglamento tras el período mínimo de inactividad, aceptó la propuesta de la federación alemana y ya se encuentra de gira con el equipo teutón. La oficialización se dará en los próximos días, aunque la propia jugadora ya confirmó que no volverá a jugar para Argentina.
El caso remite de inmediato a otro episodio que sacudió al hockey nacional: el de Gonzalo Peillat, campeón olímpico con Los Leones, que tras su salida conflictiva del seleccionado argentino pasó a jugar para Alemania y protagonizó uno de los momentos más tensos de París 2024 al convertirle un gol a su exequipo y celebrarlo con furia.
Von der Heyde no es un caso aislado. En los últimos años, varios jugadores argentinos cambiaron de selección: Joaquín Menini (España), Guillermo Schickendantz (Italia), Joaquín Coelho (Portugal), Julián Blaszkiewich (Polonia), entre otros. Pero el suyo es el más resonante por trayectoria, títulos y proyección: superó los 100 partidos con Las Leonas y ganó cuatro trofeos internacionales, incluido el Champions Trophy 2016.
A diferencia de otros traspasos, Luchi tiene un vínculo familiar directo con Alemania: su bisabuelo emigró desde Hamburgo y ella cuenta con ascendencia germana. En Mannheim comparte club con otras ex-Leonas como Florencia y Agustina Habif, y también con el propio Peillat.
Para el hockey argentino, la noticia impacta fuerte. Aunque no vestía la celeste y blanca desde hacía tiempo, su talento, versatilidad y jerarquía eran vistos como una carta disponible a futuro. El desenlace deja una pregunta abierta: ¿cuántas figuras más podría perder Argentina en un deporte que históricamente fue potencia mundial?
El tiempo dirá si esta decisión marca solo un giro personal o un síntoma de una transformación más profunda en el hockey argentino moderno.

