El sueño que empieza en una canchita muchas veces termina tomando forma lejos de casa. Ese es el camino que está a punto de recorrer Valentino Preziosa, el arquero sanjuanino de 13 años que dejará su cuna Sportivo Desamparados para sumarse a las divisiones formativas de Boca Juniors. El sueño del pibe. De crecer en el deporte que ama y en uno de los clubes más grandes del país.

Valentino, hijo de Martín Preziosa, ex jugador del Víbora, comenzó a jugar al fútbol a los 4 años en la Escuelita puyutana y prácticamente no conoció otra camiseta. Desde la Escuelita hasta las Inferiores, hizo toda su formación en el Víbora, donde acumuló una década de crecimiento deportivo y personal bajo los tres palos. Si bien el pibe reconoce que pasó por todos los puestos, por su altura podría haber sido defensor central como su papá o incluso un buen 9 de área, pero un día se probó al arco y a los 7 años decidió que ahí estaba su lugar. “Cuando me probé fue porque no había nadie para atajar, entonces dije tomo la responsabilidad y atajo yo. Cuando me dijeron que tenía que decidir si jugar o atajar, decidí atajar y no me arrepiento. Es un puesto difícil y como siempre se dice, para mí el loco es el que va al arco, expresó Valentino.

La oportunidad que cambiaría su destino llegó en septiembre del año pasado. En ese momento, se le presentó la posibilidad de viajar a Buenos Aires para pasar una semana en la pensión de Vélez Sarsfield. Sin embargo, antes de tomar esa decisión, Valentino eligió probar suerte en las evaluaciones que realizó Boca Juniors en el Estadio del Bicentenario. Esa prueba resultó determinante: los “cazatalentos” de Boca Juniors lo seleccionaron y lo invitaron a continuar su proceso en el club. Finalmente, el joven arquero se dio el gusto de vivir una semana en cada institución. Ambos clubes lo querían y la elección no fue sencilla, incluso el pibe reconoce que fue la decisión más difícil, pero terminó inclinándose por el Xeneize.

En los próximos días, Valentino se instalará en la pensión de Boca junto a otros chicos de su edad, dando un paso enorme en su carrera futbolística. Su sueño es claro: llegar a ser futbolista profesional. Pero, al mismo tiempo, mantiene los pies sobre la tierra. “Se que va a ser difícil pero esto siempre fue lo que quise, lo que siempre soñé”, manifestó. Para su familia también será todo un desafío poder mantener esos más de 1.000 kilómetros de distancia: “Tenemos sentimientos encontrados, es difícil porque es la primera vez que se separa de nosotros pero a la vez es dejar que cumpla su sueño, que es lo que siempre soñó desde chiquito. Hay que acompañarlo, para nosotros es algo inexplicable, más que nada por lo rápido que se dio todo”, expresa su mamá Gabriela.

El joven sanjuanino completó el segundo año del secundario en el Colegio Pérez Hernández y tiene en claro que la educación también es clave. Es algo que su papá Martín y su mamá Gabriela siempre le inculcaron, es por eso que además de su sueño en el fútbol, el arquero piensa estudiar Contador Público. En Boca, en la semana que ya estuvo en la pensión, sabe que su rutina comenzará muy temprano y que no deberá descuidar el colegio. “Mi rutina será levantarse temprano, desayunar, ir a entrenar, volver, almorzar, ir a la escuela, volver, cenar y acostarse a dormir”, comenta quien cursará el 2° Año de la Secundaria en el colegio xeneize.

En unos días dejará San Juan con sus bolsos cargados de sueños. “Me pongo a pensar y se que tengo una oportunidad única que todo chico de mi edad siempre quiere tener. La voy aprovechar al máximo”, comentó el arquero que pasará de San Juan a La Boca, del Víbora al Xeneize. Con apenas 13 años, Valentino Preziosa empieza a escribir una historia que combina talento, esfuerzo y una convicción que va mucho más allá de una camiseta.