La Vuelta a San Juan bajó el telón a la edición 41° que se vio marcada por las inclemencias del tiempo y el dominio de los ciclistas foráneos. La gloria fue toda para Chile que coronó al extriatleta Cristobal Báez Muñoz (Plus Racing), que se coronó en la competencia más importante del ciclismo nacional sin haber ganado ni una etapa. Coronó una fuga en la última etapa que terminó haciendo posible lo que parecía imposible. Fuera de eso lo que marcó la Vuelta fue el clima: durante los 10 días de competencia hubo de todo: calor, lluvia y ventarrón.

En cuanto a lo deportivo, de los 10 días de competencia -incluyendo el prólogo- hubo 5 ganadores sanjuaninos: Kevin Castro Nicolás Tivani, Mauro Domínguez, Leonardo Cobarrubia y Leonardo Rodríguez. Las otras cinco fueron para ciclistas que no nacieron en estas tierras: hubo dos victorias para el puntano Tomás Moyano, un triunfo para el bonaerense Tomás Contte, uno para el peruano Hugo Ruiz Calle y otro para el chileno Cristóbal Ramírez.

En resumen, la Municipalidad de Santa Lucía fue el más ganador con tres victorias: dos del puntano Tomás Moyano y otra del calingastino Mauro Domínguez; Pocito cosechó dos victorias con Tivani y Contte; el SEP-San Juan también cantó doblete con el chimbero Cobarrubia y el peruano Ruiz Calle; Diberboll sumó un triunfo con el rawsino Castro y la Selección de Chile sumó un triunfo en el Colorado con Ramírez.

La General de Metas de Montaña fue para el hondureño Fredd Matute Baca del equipo colombiano HyF Liro Recovery Sport, las Metas Sprinter fueron para el pampeano Julián Barrientos (Chimbas), mientras que en Sub-23 el mejor fue Máximo Gómez Ortuño (Chimbas).

EL CLIMA MARCÓ A LA VUELTA

En el prólogo la Vuelta ya marcaba lo que iba a ser en cuanto a las inclemencias del tiempo. La amenaza latente de lluvia obligó a acortar el recorrido en cada manga, sin embargo en la final para definir el primer líder de la prueba, la llegada de viento sur y la lluvia obligaron a realizar un solo giro al circuito. El ganador fue el rawsino Kevin Castro de Diberboll. 

En la primera etapa que partió desde la Plaza 25 y culminó en el Aldo Cantoni cantó victoria Nicolás Tivani (Mun.de Pocito). Ese día la jornada calurosa le dio el toque que todo amante del ciclismo prefiere.

La segunda que fue la vedette de la Vuelta y que apunta a ser una etapa fija en la Vuelta por el terreno y la dificultad. La misma culminó en Pedernal y tuvo como ganador al puntano Tomás Moyano (Mun.Santa Lucía). El cierre fue bajo un cielo nublado con la amenaza de lluvia latente que apenas terminó la premiación se descargó con intensidad.

Llegó el turno de la tercera que se disputó íntegramente en Pocito y que tuvo como vencedor al sanjuanino Mauro Domínguez (Mun.de Santa Lucía).

La cuarta etapa fue ni más ni menos que la contrarreloj individual que tuvo como epicentro Zonda, que días atrás había sido aquejado por las inundaciones y que ese día tampoco fue la excepción. La lluvia se hizo presente con intensidad en la primera hora de carrera, perjudicando a los ciclistas que en pleno ascenso a Punta Negra debieron tener las precauciones necesarias para no sufrir ningún desperfecto. El ganador fue el bonaerense Tomás Contte (Mun.de Pocito).

Apenas terminó esa etapa, nuevamente el temporal afectó a Zonda, bajó creciente e hizo estragos en ese departamento obligando a que el quinto parcial de la Vuelta, que tenía previsto ascender a Punta Negra no se desarrollara y todo quedó reducido a 7 giros en un trazado que solo tuvo como dificultad ascender el paredón del Dique de Ullum. El día estuvo marcado por una rodada que involucró al último ganador de la Vuelta Nicolás Tivani. El ganador fue Leonardo Cobarrubia (SEP-San Juan).

La sexta etapa tuvo como epicentro Media Agua. Ganó el peruano Hugo Ruiz Calle (SEP-San Juan). 

Llegó la esperada etapa reina que ascendería al Colorado pero horas antes de largar la organización supervisó los caminos debido al temporal. Parte del trazado estaba intransitable obligando a suspenderla y postergarla para el sábado, siempre dependiendo de las condiciones climáticas. Se adelantó la etapa de la Difunta Correa, con un calor sofocante que marcaba casi 40°C pero cuando el pelotón se disponía a neutralizar una fuga en los últimos 20 kilómetros en Santa Lucía, un fuerte viento Sur obligó a finalizar la etapa, beneficiando a quienes venían en la fuga. El ganador fue Leonardo Rodríguez (Mun.de Chimbas). 

El sábado, penúltimo día de competencia y con la incertidumbre hasta último momento sobre la realización de la etapa reina o no, la decisión llegó sobre la hora. Los caminos hacia el Colorado estaban transitables y la etapa más importante de la Vuelta sí se disputaría. Esta vez las condiciones climáticas se prestaron para que la etapa tuviera un marco épico, con una jornada fresca y la niebla que tiñó el paisaje en plena montaña. El ganador fue el chileno Cristóbal Ramírez, de la Selección de Chile quien le arrebató el maillot de líder a Contte, pero superándolo apenas por 11 segundos.

La batalla para la última etapa en la avenida de Circunvalación parecía cantada y reducida entre los dos punteros, teniendo en cuenta que el tercero Baeza Muñoz estaba a 47 segundos, diferencia que pocas veces -casi nunca-, se pudo bajar en la avenida. Con una fuga de una veintena de ciclistas todo hacía prever que la neutralización llegaría en los metros finales pero no pasó. El único equipo que tiró desde el pelotón fue Pocito, mientras que el resto de los sanjuaninos con su labor terminaron colaborando para que el dominio sea de los chilenos. El triunfo fue para el puntano Tomás Moyano (Santa Lucía) y la gloria para Baeza Muñoz.

La Vuelta a San Juan dejó con gusto a poco a los ciclistas sanjuaninos que sin dudas padecieron una temporada intermitente, con carreras que se suspenden, pruebas que se corren con un número minúsculo de ciclistas, todo un combo que termina afectando el nivel del ciclismo local. Lo que no perdió fue la pasión inexplicable de los fanáticos sanjuaninos que día a día y a pesar del clima, le dieron el marco inigualable que año a año hacen que la Vuelta sea un espectáculo de pura pasión.