Tomás Moyano tuvo una jornada inolvidable en la segunda etapa de la Vuelta a San Juan. El ciclista de 22 años, representante del equipo Gremios por el Deporte-Municipalidad de Santa Lucía, se quedó con el triunfo en el exigente final en Pedernal y luego celebró una victoria que tuvo un fuerte componente emocional.
Tras cruzar la meta, Moyano expresó su alegría por el resultado y destacó el respaldo de su entorno y del equipo. “Muy feliz porque le pude regalar una etapa a mi familia y al equipo que confió en mí. Las piernas se portaron muy bien, nos encontramos en una buena forma física y vamos a dar pelea”, expresó.
El joven ciclista remarcó el hecho de que el equipo haya cortado la racha negativa en la temporada sanjuanina, el objetivo principal sigue intacto. “Quizás no nos tocó disputar ninguna etapa del Giro ni tampoco la Difunta, pero nuestro objetivo es la Vuelta”, afirmó con convicción.
Más allá del triunfo, Moyano dejó en claro que el desafío recién comienza. “Hoy estamos disfrutando esta victoria, espero estar a la altura de la circunstancia en los próximos siete días”, sostuvo, pensando en lo que resta de competencia.
Uno de los momentos más emotivos llegó al referirse a su técnico, el experimentado Josué Moyano, quien además es su tío. “Que el técnico sea Josué tiene un sabor especial porque es como mi papá”, confesó.
“Dios nos regaló este triunfo en la capital del ciclismo”, expresó el puntano que en Pedernal se metió de lleno en la pelea y confirmó que está listo para ser protagonista en una Vuelta a San Juan que recién empieza.

