A más de tres años de la histórica consagración de Argentina en el Mundial de Qatar 2022, una de las figuras de Francia sorprendió con una confesión tan cruda como reveladora. Marcus Thuram, delantero del Inter y protagonista de aquella final, admitió que tiene totalmente borrado ese partido de su memoria.

No tengo ningún recuerdo. Cero”, lanzó el atacante francés de 28 años durante una entrevista con el programa Kickin’ It, de CBS Sports, al ser consultado por la definición disputada el 18 de diciembre de 2022 en el Estadio Lusail, que terminó con el título albiceleste por penales.

Thuram explicó que uno de los impactos más fuertes fue el clima del estadio, completamente teñido de celeste y blanco. “Salí al campo y vi todos esos hinchas argentinos. Parecía que estábamos jugando en Argentina”, relató, remarcando la sensación de localía que tuvo el equipo de Lionel Messi durante la final.

El delantero recordó que, pese al ambiente adverso, el deseo del plantel francés era claro. “Queríamos ganar la Copa del Mundo frente a sus hinchas, pero sabemos cómo terminó”, expresó, en referencia a la caída en la tanda de penales que frustró la defensa del título logrado por Francia en Rusia 2018.

Lo más impactante de su testimonio fue la descripción de las secuelas emocionales que le dejó aquella noche. Thuram aseguró que la final es el único partido de toda su carrera del que no conserva imágenes mentales. “Puedo darte detalles de partidos de hace cinco años, pero de ese no recuerdo nada”, insistió.

Paradójicamente, el propio Thuram fue protagonista dentro del campo. Ingresó antes del descanso por Olivier Giroud y dio la asistencia a Kylian Mbappé para el segundo gol francés, que llevó el partido al alargue. Sin embargo, ni siquiera esa jugada permanece en su memoria.

Es el único partido de mi vida del que no tengo recuerdos”, reiteró, dando a entender que la derrota tuvo un impacto emocional tan fuerte que su mente bloqueó por completo lo vivido en Lusail.

El testimonio de Thuram se suma al de otros futbolistas franceses que reconocieron el peso psicológico de aquella final. Uno de los más golpeados fue Randal Kolo Muani, quien aún carga con la atajada decisiva de Emiliano ‘Dibu’ Martínez en el mano a mano del tiempo suplementario, cuando el partido estaba 3-3.

Así, mientras en Argentina la final de Qatar quedó grabada como una de las gestas más grandes de la historia del fútbol, del lado francés sigue siendo una herida abierta, marcada por el silencio, el dolor y, en el caso de Thuram, por el olvido total.