La Vuelta a San Juan ajustó su cronograma luego de la suspensión y reprogramación de la etapa reina en El Colorado y este viernes volverá a poner en marcha la acción con una jornada de gran simbolismo para el ciclismo y la provincia. Se trata de la Etapa 8- Difunta Correa, que promete desgaste, estrategia y una exigencia sostenida a lo largo de casi 143 kilómetros.

La concentración de los equipos será a las 14.15 en la intersección de calles General Paz y Aberastain, frente a la Plaza de Santa Lucía, mientras que la largada oficial está prevista para las 15.30 desde el mismo punto. La llegada también se ubicará en ese sector, lo que le dará a la etapa un atractivo especial para el público local.

El tren controlado recorrerá General Paz hacia el este, Colón al sur, avenida Hipólito Yrigoyen y Ruta 20 hasta la rotonda del Monumento al Gaucho, para luego ingresar a la Vía Oficial KM 0, en un trayecto aproximado de tres kilómetros.

Ya en competencia, el pelotón avanzará por Ruta 20 hacia el este, pasando por Las Chacritas (9 de Julio), el puente sobre el río San Juan y el ingreso al departamento Caucete. Desde allí continuará hasta la rotonda para tomar Diagonal Sarmiento, girar por avenida De los Ríos y empalmar nuevamente con Ruta 20, hasta conectar con Ruta 141, en dirección a Vallecito.

En la zona de la Difunta Correa, los ciclistas girarán en sentido inverso a las agujas del reloj para iniciar el regreso por el mismo trazado: Ruta 141, Ruta 20, avenida De los Ríos y Diagonal Sarmiento, hasta tomar avenida Circunvalación en Santa Lucía. Allí se recorrerá un tramo urbano que incluirá dos giros a un circuito final delimitado por las calles Colón, Cordillera de los Andes, San Juan y San Lorenzo, antes del cierre definitivo frente a la Plaza de Santa Lucía.

Con un recorrido total de 142,700 kilómetros, la Etapa 8 aparece como una jornada clave para el desarrollo de la competencia, no solo por su extensión sino también por el desgaste acumulado y el contexto de reprogramación. La Difunta Correa volverá a ser escenario de una etapa cargada de mística, expectativa y protagonismo para los equipos que buscarán marcar diferencias en la recta final de la Vuelta.