Con la sonrisa gigante que lo caracteriza. Así, Tomás Moyano se mostró después de quedarse con la última etapa en la Avenida Circunvalación que significó la segunda en su cuenta personal y la tercera para su equipo en la competencia que culminó este domingo. La Vuelta tuvo un cierre vibrante y un protagonista que supo aprovechar su momento. El ciclista puntano, representante del equipo Municipalidad de Santa Lucía-Gremios por el Deporte, se quedó con una victoria valiosa, celebrada ante un marco de público imponente que acompañó cada giro del pelotón.

Tras cruzar la meta, Moyano no ocultó la emoción. “Es una alegría muy grande poder quedarme con una etapa ante un marco de público impresionante, con tanta gente alentando. En lo personal es una motivación enorme para seguir preparándome”, expresó. “Estoy muy conforme con el trabajo que hizo el equipo, que confió en mí para poder ganar esta etapa”, remarcó el puntano.

La carrera estuvo marcada por movimientos constantes y una fuga que se armó prácticamente desde el inicio, de la que él formó parte y que resultó siendo determinante porque pateó el tablero de la Clasificación General. “Había gente muy importante de la clasificación general, como Swift, que se hizo cargo de la fuga de adelante. Nosotros pasábamos a colaborar cuando se podía”, explicó Moyano, dando cuenta del ritmo intenso y de las decisiones tácticas que se tomaron sobre la marcha.

El ciclista también hizo referencia a etapas anteriores, donde las cosas no salieron como esperaban. “En El Colorado no fue nuestro mejor día, no tuve las mejores sensaciones y hoy tampoco pero había que ganarle un poco a la cabeza y buscar la etapa. Por suerte las piernas respondieron bien”, señaló, valorando la fortaleza mental como clave para el desahogo del final.

Con los comisarios marcando diferencias que rondaban los dos minutos y un pelotón exigido al máximo, Moyano encontró el momento justo para dar el golpe. La victoria en Circunvalación no solo le dio un lugar destacado en la Vuelta, sino que reafirmó su crecimiento y el trabajo sostenido de un equipo que apostó fuerte… y festejó a lo grande.