Con una actuación sólida y sin fisuras, el chileno Cristóbal Baeza Muñoz, de 23 años y del equipo Plus Racing, se quedó con la 41° Vuelta a San Juan, tras completar los nueve giros finales en la Avenida de Circunvalación y sostener una diferencia que le permitió coronarse sin sobresaltos en la clasificación general. El joven deportista, que llegó al ciclismo desde el triatlón, terminó siendo una de las grandes revelaciones de la competencia. Considerado el “tapado” de la Vuelta, Baeza Muñoz sorprendió al pelotón y logró un triunfo histórico: desde 1982 un ciclista chileno no ganaba la Vuelta a San Juan. El ganador de la última etapa resultó el puntano Tomás Moyano de la Municipalidad de Santa Lucía-Gremios por el Deporte.

La definición se dio este domingo con la última etapa disputada en el anillo de Circunvalación, en una jornada exigente tanto desde lo deportivo como por las condiciones climáticas. Durante los primeros giros, la lluvia apareció en algunos sectores del recorrido, obligando a extremar precauciones. En una de las vueltas se produjo una caída leve, aunque los corredores involucrados pudieron reincorporarse sin consecuencias mayores.

Baeza Muñoz, ciclista del Plus Racing, batió todos los pronósticos, es que no aparecía entre los candidatos. Parecía que la pelea estaría entre la Selección de Chile con el líder Cristóbal Ramírez y la Municipalidad de Pocito con el escolta Tomás Contte. Eran solo 11 segundos los que separaban a ambos en la General antes que largara la última etapa, detrás tercero aparecía Cristobal Baeza Muñoz pero a 47 segundos. Teniendo en cuenta cómo suelen darse las carreras en la Circunvalación, bajar esos casi 50 segundos parecían como una misión imposible pero no lo fue para el chileno de 23 años.

En la previa, Tomás Contte ya había avisado que irían buscando bonificar en las tres metas del día y un aviso dio el ciclista de la Municipalidad de Pocito en el primer giro a la avenida cuando logró meterse segundo en la meta sprinter y con esos 2 segundos bonificados ya estaba a 9 del líder. Pero la cosa quedó ahí porque en el segundo giro un grupo de 22 ciclistas propusieron un corte, entre los que se encontraban Baeza Muñoz, Adrián Díaz (Portal de Santa Lucía), Julián Barrientos, Lisandro Bravo y Máximo Gómez (Municipalidad de Chimbas), Pedro Figueiredo Lame y Joao Pedro Rossi (Localiza Meoo), Robinson Chalapud y Tomás Moyano (Municipalidad de Santa Lucía), Hugo Ruiz Calle (SEP-San Juan), Fredd Matute Baca (HyF Liro Recovery Sport), Martín Mancilla Larrin (Stamina Racing), entre otros. También estaban dos ciclistas de Pocito: Rodrigo Díaz y Santiago Alé, pero quizás por estrategia de la escuadra pocitana ambos se bajaron en la tercera vuelta y se unieron al grupo mayoritario.

Ni Pocito ni la Selección de Chile, los equipos que buscaban la gloria en la Vuelta se imaginaron que la veintena de esfuerzos arriba sacarían tanta ventaja que después sería imposible de neutralizar. Es que en la cuarte meta sprinter al momento de disputar la segunda meta, el brasileño Joao Pedro Rossi (Localiza) se adueñó de esos 3 segundos, seguido por el pampeano Julián Barrientos (Municipalidad de Chimbas) y Tomás Moyano (Municipalidad de Santa Lucía).

Barrientos sumó puntos clave en esa clasificación de metas y en la tercera del día, en la vuelta 7, el pampeano sumó dos puntos más tras terminar segundo detrás de Joao Pedro Rossi y con eso le alcanzó para adueñarse de la clasificación general de metas sprinter que hasta antes de largar pertenecía al brasileño Fred Matutte Bacca.

Ya transitando las dos últimas vueltas, la diferencia -que había alcanzado más de los dos minutos de diferencia-, gracias al esfuerzo de la Municipalidad de Pocito tirando del pelotón, había acortado 45 segundos y era de 1 minuto y 15 segundos. Mientras los de atrás tiraban fuerte pensando en poder neutralizar, los fugados viajaban por momentos a casi 70 kilómetros por hora. Tremendo.

Lo cierto es que no lograron bajar las diferencias y los fugados no aflojaron nunca. Ante una multitud colmando la avenida de Circunvalación en una tarde nublada y con algunas lluvias intermitentes, fue Tomás Moyano quien venció en el sprint y celebró el tercer triunfo para el equipo de la Municipalidad de Santa Lucía, mientras que la gloria fue para Baeza Muñoz que con los brazos en alto y entre lágrimas se consagró campeón en la Vuelta a San Juan y marcó historia para su país: hacía 44 años que un chileno no lograba quedarse con la Vuelta más apasionante del país.

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