Objetivo cumplido. En una serie de 180 minutos, ganar en San Juan era vital y Atlético Unión lo hizo. Con goles del goleador Luciano Riveros, el Azul derrotó por 2-1 a FADEP de Mendoza en la semifinal de la Región Cuyo del Regional. Con esa ventaja, Unión irá por la final el sábado próximo en Mendoza, donde empatando podría estar en el partido decisivo de Cuyo.
Bien a lo Unión. Sin lujos, con coraje, sin brillo pero con el corazón como bandera, Atlético Unión salió a buscar su partido ante el orden defensivo que intentó proponer FADEP. Costó que se armara el partido porque Unión quería ir más rápido y no hacía pasar la pelota por el Bebo Pérez, pero a los 13′ empezó a cambiar la historia cuando el Negro Riveros mostró toda su potencia para arrastar la marca, encarar a Aracena y poner el 1-0 que abría otro partido para el Azul.

Es que había encontrado pronto la ventaja y ahora, el objetivo era tratar de ampliarla. Pero reaccionó FADEP, complicó con la clase de Zabaleta y la potencia de Klusener. Fueron un par de llegadas pero Unión lo supo resolver. Y claro, en el tramo final de este primer tiempo, el Azul estuvo cerca del segundo cuando el bombazo de Reinoso dio en el ángulo del arco de Aracena para asustar al conjunto mendocino. Pudo haber aumentado el Azul con un penal no cobrado de Igartúa sobre el propio Riveros, pero no alcanzó tiempo para ese otro gol, el de la tranquilidad. Quedaba por delante el segunto tiempo para ir a buscarlo.
En la segunda parte, Unión salió a buscarlo con toda la personalidad. Lo apreto a FADEP, lo ahogó, le generó un par de aproximaciones pero fue perdiendo profundidad conforme pasaron los minutos. Con este escenario, el técnico Colarte decidió la entrada de Cartel Weyreuter para darle más potencia al ataque en los últimos 30′ de partido. Esa búsqueda no tendría frutos rápido.
Y claro, el planteo mendocino fue no perder el orden aun en desventaja. Sin arriesgar demasiado, cuidandose pero al acecho. Sin perdonar, tanto que a los 21′ Matías Persia sorprendió a Draghi para enmudecer a Rawson, cuando nadie lo esperaba. Partido empatado 1-1 y volver a empezar para Unión que necesitaba reacción inmediata.
Empatado y urgido, Colarte decidió jugársela toda en los últimos 20′ con el ingreso de Axel Brizuela por Lepe. Todo en la cancha, jugado a matar o morir. Y a los 28′ encontró el premio cuando otra vez Luciano Riveros apareció para poner de cabeza el 2-1. Unión estaba arriba otra vez. Con esa ventaja que será clave, en un momento complejo.
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Se abrió el partido y en los últimos 10′ Unión lo atropelló mal a FADEP y solamente la calidad del arquero Aracena fue razón para que el Azul no convirtiera el tercero de la noche. Ya en la recta final, Colarte metió más cambios. Sacó a Pérez y a Riveros, extenuados, buscando cerrar la historia, sabiendo que el primer objetivo era ganarlo en San Juan.

