Primero fue el windsurf, luego llegó el kitesurf. Así, en Cuesta del Viento fueron instalándose especialidades en los deportes acuáticos de viento al pie de la cordillera pero en esta temporada el boom es el Wingfoil que de la mano de la escuela del parador de Tofa Montaño en Rodeo ha cautivado a todos en el espejo iglesiano. Desde diciembre y hasta este mes de febrero, la escuela de wingfoil solamente ha parado tres días por los avarates climáticos, ya que en el resto de los días ha tenido intensa actividad y una respuesta tremenda desde los deportistas y turistas que se instalan en Rodeo sabiendo que el viento no les fallará jamás.

Tofa Montaño es uno de los pioneros de los deportes de viento en el dique iglesiano. Empezó hace ya varios años con el windsurf y vio también como el kitesurf se acomodó para ser el principal, incluso llegando a concretar los Mundiales en el espejo de Cuesta del Viento pero ahora, desde que decidió como proyecto personal apostar al wingfoil, hace un balance que lo sorprende: ‘Este deporte tiene cosas muy buenas que llevan a que el deportista lo adopte rápido. El porte de los elementos es más simple, menos aparatoso que el windsurf por ejemplo. El ala, el hydrofoil que es como el avioncito que toca el agua, la plataforma son fáciles de transportar. Eso ya le da ventajas sobre las otras opciones. Pero además, aprenderlo y practicarlo es más sencillo y hasta más seguro’.
El viento en Iglesia tiene papel principal y para Montaño, en el wingfoil hay variuas opciones: ‘Este deporte necesita pocos nudos como para practicarlo. Se puede mover con apenas 10 y puede generar deslizamientos veloces impresionantes con 35 nudos por ejemplo. Eso lleva a que se pueda realizar con cualquier condición climática. En el windsurf hacen falta no menos de 20 nudos para poder desarrollarlo. Esa es otra de sus ventajas’.

La seguridad también cuenta y muchísimo en las prestaciones del wingfoil: ‘Es más seguro porque al no estar anclados a nada, apenas se sueltan las alas que van tomadas por las manos nada más, el wingfoil se frena. En el kitesurf han pasado accidentes peligrosos por la forma de las riendas y el viento. En este deporte no. Acá, apenas se levanta las alas, uno se estabiliza en la plataforma, se engancha con los pies y el viento hace que el hydrofoil que va sumergido empiece a deslizarse. Es como volar’.
Otra de las ventajas del wingfoil pasa por la sencillez de su aprendizaje y por los tiempos que se manejan. Tofa Montaño admite que con apenas 20 horas de entrenamiento, ya se puede navegar con facilidad mientras que el windsurf exige al menos dos temporadas completas en el agua como para poder dominarlo.

La escuela de wingfoil Cuesta del Viento está abierta todos los días en el predio de Montaño en el Dique, para tener más información se pueden contactar al 264 583-0498. Ahí, se puede aprender este deporte pero además se puede alquilar el equipamiento como para que aquellos que ya se metieron en este mundo, sigan avanzando y disfrutando de volar sobre el agua. Desde los 5 años ya se puede incursionar en el wingfoil y en San Juan, el privilegio de tener Cuesta del Viento es único. Además, en el parador de Tofa Montaño están activas las escuelitas de windsurf y de otras disciplinas.
UN DEPORTE ESPECIAL
El wingfoil es el deporte acuático que está revolucionando el mundo del windsurf y el kitesurf. Combinando una tabla con hydrofoil y una vela portátil sin mástil, este emocionante deporte permite deslizarse sobre el agua con una sensación única de libertad y velocidad. Ideal para quienes buscan adrenalina y contacto con la naturaleza, el wingfoil se ha convertido en una tendencia creciente entre los amantes de los deportes de viento.

A diferencia del windsurf o el kitesurf, el wingfoil es más accesible porque no requiere de líneas largas ni mástiles, lo que facilita el aprendizaje y reduce el equipo necesario para practicarlo.
El wingfoil ayuda a mejorar el equilibrio, la resistencia física y la coordinación, convirtiéndolo en un deporte beneficioso tanto para principiantes como para expertos en los deportes acuáticos extremos.

