San Juan, 15 de octubre.- Tuvimos suerte que los chóferes notaron algo y frenaron, porque fue ahí donde encontramos el accidente del colectivo abajo en el barranco. Era desolador, no había luz y no sabíamos cuantos heridos había hasta que dimos con algunos que venían subiendo”, relato Emanuel Pizarro de 27, integrante del grupo de universitarios que fue fundamental para el rescate de los heridos del vuelco en Calingasta.

El joven contó que venían de hacer prácticas en Veladero para la cátedra de Emergentología de la carrera y estaban agotados, ya que los afectaba la altura del lugar.

“Estábamos asombrados porque no era un accidente común, eran muchos heridos pero teníamos tablas, collar y todo lo necesario para realizar los primeros auxilios pero sólo para tres o cuatro personas. Así que entre nosotros comenzamos a coordinar que heridos necesitaban ayuda inmediata”, dijo Emanuel a DIARIO DE CUYO.

Con las linternas, celulares y las luces del colectivo, el grupo de jóvenes se las rebuscó para encontrar los heridos. También les armaron una fogata para hacerlos entrar en calor.

El tema de la oscuridad era uno de los obstáculos más importantes, ya que los accidentados se encontraban esparcidos por todo el terreno, unos a ambos costados de la ruta y los otros alrededor del colectivo en la cuesta del río.

“Nos organizamos en grupo de acuerdo al instrumental que teníamos en mano. Usamos las pocas tijeras, agujas y sueros para hidratar, mantas del colectivo, almohadas, camperas y los tapábamos para que no sufrieran de hipotermia, afirmó el joven.

“Aplicamos todo lo que sabemos de primeros auxilios para reanimar pacientes, los organizamos de acuerdo a los diagnósticos presuntivos que les realizábamos para que las ambulancias los trasladara y no perdiera tanto tiempo”, agregó.

El joven aseguró que las ambulancias se demoraron una hora en llegar al lugar por la gran distancia que había entre el lugar del accidente y la Ciudad.

“En la facultad nos enseñan lo humatario, hicimos lo que todo ser humano hubiese hecho, en el rol de futuro profesional y también solidario porque las personas estaban desorientadas, pedían auxilio en medio de la oscuridad”, expresó Emanuel Pizarro.

“Tuvimos suerte de tener botiquín y la ayuda nuestro compañero que es enfermero recibido que estudia con nosotros, Adrián y su colega del proyecto de la empresa minera, Aníbal, ya que ellos al conocer más las montañas nos ayudaron bastante”, aseguró.

“Nunca dudamos ni un segundo en bajar para ayudar porque nos preparamos para estas situaciones, aunque no teníamos experiencias en prácticas tan grandes. Nos va a dejar algo esta experiencia y lo que rescato es que actuamos inmediatamente. No fue heroísmo, nos preparan para eso”, finalizó el joven universitario.

El grupo de jóvenes rescatistas está formado por: Martín David Braña, María Marta Rey, María Lucila Petruzzi, María Cecilia Velazco, Víctor Ibaceta, Melisa Lobillo, Alejandro Quiroga, Marta Oviedo Abaca, Emauel Pizarro, Paola Narváez Godoy, Jorge Valeria, Leonardo Navarro, Daniela Navarro, Ana Virginia Figueroa, María Florencia Valdez, Federico Antequeda, Gabriel Cersosimo, María Alejandra Álvarez Flores, Daniel Ferreyra, Gerardo García Pérez, Adrián Bórbore, María Lucrecia Arias, Celeste Trincado Zalazar, todos ellos a punto de recibirse de la carrera de medicina en la Universidad Católica de Cuyo. También, se encontraban en el grupo de rescate Javier Porras, un ex alumno ya graduado, y el enfermero del proyecto de Visitas Comunitarias de la Barrick, Aníbal Chirino.

Los jóvenes universitarios trabajaron en el lugar desde las 22 hasta las 2 de la madrugada aproximadamente, momento en el que fue trasladado el último herido.