Un hombre de 44 años que cumple una condena de 6 años y 6 meses de prisión por robo agravado, fue detenido en su casa de un barrio de Pocito por dos motivos: violar el régimen de salidas transitorias que había conseguido por su buena conducta desde el último mes de diciembre. Y lo más, grave, haber ultrajado sexualmente varias veces a su hijastra de 15 años mientras estuvo sin volver al penal de Chimbas, dijeron fuentes policiales y judiciales. El sospechoso está detenido desde el último domingo en la noche en la comisaría 6ta. de Rawson, donde investigan si es cierto que daba pastillas a su mujer y a los hijos mayores para que durmieran y así poder cometer los abusos sin que nadie lo delatara.
La versión de las pastillas para dormir la habría dado a una tía una de las nenas hijas del delincuente (con la madre de la víctima tiene cuatro hijos), con la explicación de que además había visto a su papá en una situación bastante extraña con su hermana por parte de madre, precisaron las fuentes.
La versión de los abusos al parecer era vox populi en el barrio, donde algunos vecinos llamaron al 911 el último sábado para poner freno a la supuestamente traumática situación. Pero ese día los policías llegaron hasta la casa de la víctima pero allí se toparon con un silencio hermético, hasta que un día después la tía de la niña acercó a los pesquisas la versión que le había dado una de sus sobrinitas y entonces el sospechoso (identificado sólo por su apellido, Riveros), fue detenido sin que opusiera resistencia. Entonces los policías de la comisaría 6ta. supieron que tenía una orden de captura vigente por haber vulnerado su régimen de salidas transitorias del penal de Chimbas.
Anoche tomaban declaración a la supuesta víctima, a su madre y quienes pudieron conocer o estar ligados al caso. La víctima, dijeron, ya habría descripto a los pesquisas con detalles cómo eran los abusos a los que la sometió ese hombre que convivía con ella desde que tenía 4 meses de vida. Los mayores ultrajes habrían ocurrido entre el 11 y 17 de enero, mientras su madre estaba enferma, dijeron.
Los testimonios son una pata clave de la investigación, junto con los informes médicos sobre la presunta existencia de lesiones y las pericias sobre la víctima, para saber además si hay huellas de daño en su salud mental o si, por el contrario, pudo fabular.
La investigación recién comienza, pero el juez Agustín Lanciani ordenó la detención del sospechoso porque considera que, por ahora, las pruebas le juegan en contra.
