“Esta tarde nos trae el dolor a Tribunales, la obligación de pedirle perdón a Camila, porque no supimos defenderla ante tal humillación”, fueron las primeras palabras que se escucharon en la primera concentración de familiares, amigos y público en general luego de conocerse el veredicto que condenó a Alejandra Ríos y Pedro Oris, a 6 y 9 años de prisión, respectivamente.

Fueron unas 40 personas las que se reunieron en la puerta de Tribunales y todos pidieron que se revea el fallo emitido por el tribunal de la Sala I de la Cámara Penal (Juan Carlos Caballero Vidal (h), Raúl Iglesia, Silvia Peña Sansó), en el que, según argumentaron “no incluyeron la palabra perpetua y eso es terrible, porque así parece que le libramos la zona a los violadores”. Además, dijeron que “para qué tomaron tantas declaraciones si al final no tuvieron en cuenta los testimonios”.

Los presentes le brindaron su apoyo a Javier Brusotti, el papá de Camila, y le manifestaron que no está solo. Entre ellos, la tía de la pequeña, Miryam, contó que “la niña no puede vestirse sola, no puede atarse los cordones, le cuesta moverse, no puede coordinar tomar los cubiertos para comer”, producto de las secuelas que le quedaron tras recibir una brutal golpiza en el 2013.

Para el final quedó el unánime pedido de Justicia (reconocieron que sí hubo pero fue leve) y la declaración de Brusotti en la que confirmó que denunciará a Oris por abusar de Camila y que también apelará el polémico fallo.