Más de 7,5 millones de cigarrillos falsificados fueron secuestrados tras una serie de allanamientos en Capital federal y el Gran Buenos Aires. En los procedimientos se secuestró además maquinaria para la producción valuada en 300.000 dólares, impresoras por un valor de 370.000 dólares y aproximadamente 3,5 millones de estampillas fiscales también apócrifas.