Florencia, la niña de 12 años que estuvo 36 horas desaparecida y apareció asesinada en la localidad de Saladillo, fue violada "con una violencia y agresividad notables". 



Según el relato que hizo el padrastro, Lucas Gómez, dejó a la niña el miércoles por la mañana en la entrada de la Escuela Rosario Simón, en el sur de la ciudad de San Luis, y cuando volvió a buscarla al mediodía las autoridades le dijeron que no había ingresado.

 

 

Gómez realizó la solicitud de paradero de la niña, ya que la madre de la menor de edad había dado a luz en las últimas horas y permanecía internada en la Maternidad "Dra. Teresita Baigorria".



El perito procesal a cargo de la autopsia, Ricardo Torres, y detalló que el asesino debe ser "una persona de cierta robustez porque el estrangulamiento se ha hecho con suma violencia".



El especialista detalló que a la chica presentaba una contusión en el rostro recibida después de muerta y señaló que "la habían arrojado desde un puente, a una altura de cinco o seis metros, por donde pasa un arroyo y al lado hay un muro de contención".

El cuerpo cayó "sobre ese muro de contención por supuesto que lo habían tirado para que cayera más profundo en el arroyo", conjeturó en declaraciones.


El perito aseguró que la niña "fue abusada sexualmente por vía vaginal y anal" ya que "el cadáver presenta signos de que ha sido abusada y los desgarros anales y vaginales han sido con una violencia y agresividad notables. 



No detectaron signos de defensa y dijo que "hay indicios de que la nena había sido víctima de múltiples abusos con anterioridad". Además, agregó que  "posiblemente esta nena vivió un calvario por abusos reiterados" y sostuvo que que el deceso de la víctima "se habría producido 30 o 32 horas antes del hallazgo del cuerpo". 

 

La Policía allanó la vivienda del padrastro ubicada en el Barrio Lucas Rodríguez y la jueza Virgina Palacios ordenó  su detención y no descarta otros involucrados ya que un testigo declaró que vio el momento en el que el cuerpo fue arrojado desde el puente.