Ocurría cada vez que las cinco hermanas llegaban a visitar a su abuela, en Chimbas, y a veces se quedaban. Entonces su tío aprovechaba: las abordaba cuando estaban solas y las manoseaba. Hubo amenazas. Hubo también momentos en que algunas de ellas fueron golpeadas y obligadas a realizar tareas domésticas. Así, por años. Por temor pero también para que la familia no sufriera ninguna fractura, siempre callaron. Pero fue hasta que las mayores comenzaron a tomar conciencia y al saber que sus hermanas también pasaron por lo mismo, se animaron a denunciar, a revelar con detalles cómo fueron esos ultrajes que se repitieron en el tiempo, provocándoles severos daños psicológicos, según los expertos en comportamiento que entrevistaron a las chicas. La consecuencia no pudo ser otra, el tío manoseador (tiene 50 años y no se lo menciona para preservar a las víctimas) fue detenido y llegó a juicio. Y como las pruebas en su contra fueron tan contundentes, ayer en la tarde decidió admitir la autoría de los delitos que le atribuían y también ratificó su intención de recibir 20 años de cárcel.

El sospechoso (J.R.O.) reconoció los graves ultrajes sexuales. 

 

Esos fueron los puntos salientes del juicio abreviado al que llegó el imputado y sus defensoras Cecilia Bianchi y Gabriela Sánchez con la fiscal Marcela Torres. Ahora, será el juez Martín Heredia Zaldo (Sala I, Cámara Penal) el que tomará la decisión de aceptar o rechazar ese acuerdo, dijeron fuentes judiciales.

Hoy las víctimas tienen entre 22 y 14 años. Cuando denunciaron, algunas relataron que comenzaron a sufrir los ataques sexuales de su tío desde que tenían 6 años. Una de ellas dijo que esos hechos se prolongaron hasta que tuvo 17, una vez que se fue a quedar a la casa de un hermano en la que también llegó su tío y cuando estuvo sola, comenzó a tocarse sus genitales delante de ella. Ante esa situación comenzó a gritar y el delincuente sexual tuvo que escapar.

Abuso sexual gravemente ultrajante agravado por la guarda (estaba al cuidado de las niñas cuando todo pasó), es el delito que complica a ese changarín.