Tras el accidente del miércoles último en el que un estudiante perdió un dedo y parte de otro dentro de una escuela de Villa Mercedes en Jáchal, la directora de esa institución aclaró que nunca cerraron el local educativo y que la noche que ocurrió el hecho la Policía hizo la pericia.
De esa manera desmintió la versión policial que decía que hasta jueves a la noche no habían podido hacer la inspección en el lugar. Franco Espejo (15), el herido, perdió el dedo meñique y la primer falange del anular de su mano izquierda en una máquina llamada Garlopa, en la Escuela Técnica de Capacitación Laboral Arturo Marasso. Analía Gallardo, la directora, afirmó que el chico prendió la máquina sin autorización y que, por seguridad, ahí no se usa guantes.
